Mensaje 2021-Sep-4

Biología del Género (2)

Los humanos tenemos 23 pares de cromosomas, 22 pares de autosomas, y un par de cromosomas sexuales, X e Y. Cada progenitor contribuye con un cromosoma de su par de autosomas y uno del par sexual, de manera que la descendencia obtenga la mitad de sus cromosomas de su madre y la mitad de su padre. Las mujeres tienen dos cromosomas X, y los varones tienen un cromosoma X y un cromosoma Y.

La región determinante del sexo en el cromosoma Y, es un gen que inhibe el crecimiento anatómico femenino e induce la formación de la anatomía masculina unas 6 a 8 semanas después de la fertilización, en el vientre materno. Eso no significa que hasta ese momento el bebé no tenga género/sexo, sino que no se puede ver en su apariencia externa hasta entonces.

La mayoría de las personas conocen las diferencias anatómicas definidas entre los varones y las mujeres, y también hay muchas características fisiológicas distintas. La mayoría de ellas son resultado de las variadas particularidades en las hormonas sexuales (como la testosterona y el estrógeno/progesterona) y sus niveles, que están determinados por las diferencias de los cromosomas sexuales.

  1. Las mujeres convierten más la energía en grasa almacenada, y los varones la convierten más en músculo; éstos tienen más glóbulos rojos y factores de coagulación, mientras que las mujeres tienen más glóbulos blancos, que producen anticuerpos más rápido, que permiten que se enfermen con menos frecuencia. Estas características definidas, diseñadas por la fisiología, tienen sentido porque los hombres suelen participar más en actividades de fuerza, y las mujeres se involucran más en la crianza de los niños y actividades en grupos sociales.
  2. La biología y la Palabra de Dios son claras: solo hay dos géneros/sexos. No importa qué es lo que sienta la persona, la realidad es que solo puede ser varón o mujer. Desde la rebelión de Adán todos nacemos siendo pecadores (Salmo 51:5) y todos enfrentamos la lucha contra el pecado, pero tenemos que recordar lo que el apóstol Pablo nos dice en 1 Corintios 10:13.

Para quienes tienen dificultades con la identidad de género hay esperanza verdadera. Es la misma esperanza que tenemos todos en este mundo caído: el evangelio de Jesucristo.

Biológica y bíblicamente las personas son varones o mujeres según sean sus cromosomas sexuales. No existe ninguna otra combinación o alternativa.