Mensaje 2021-Sep-2

A nuestra imagen y semejanza

Dios hizo al hombre como corona de la creación. El hecho de que los miembros de la Trinidad hablaron entre sí, indica que éste fue el acto trascendental y la consumación de la obra creadora. El saber que fuimos creados a semejanza de Dios y por lo tanto poseemos muchas de sus características, nos proporciona una base sólida para nuestra autoestima.

Dios hizo tanto al hombre como a la mujer a Su imagen. Ninguno de los dos fue hecho más a la imagen de Dios que el otro. Desde el principio vemos que la Biblia coloca tanto a uno como al otro en la cima de la creación de Dios. Ninguno de los dos sexos es exaltado ni despreciado.

El hombre y la mujer fueron hechos a la imagen de Dios, y consecuentemente tienen gran dignidad. La imagen de Dios en ellos, tiene cuatro (4) aspectos fundamentales que los definen:

  1. Sólo el ser humano recibió el soplo de Dios, y por lo tanto tiene un espíritu inmortal, a través del cual, puede tener comunión con Dios.
  2. Es un ser moral, no obligado a obedecer sus instintos, como los animales, sino que posee libre albedrío y conciencia.
  3. Es un ser racional, con capacidad para pensar en lo abstracto y formar ideas, lo cual le da la capacidad de discernir con inteligencia y comprender su propósito en la tierra.
  4. Al igual que Dios, tiene dominio sobre la naturaleza y los seres vivientes. “Había de ser el representante de Dios, investido de autoridad y dominio, como visible líder del mundo”. Algunos afirman que el hombre (y la mujer) tiene un espíritu para tener comunión con Dios, una voluntad para obedecerle y un cuerpo para servirle.

El Nuevo Testamento resalta los aspectos espirituales y morales de la imagen de Dios en el ser humano, tales como conocimiento espiritual, justicia y santidad. El gran propósito que Dios quiere realizar mediante la redención, es restaurar esta imagen, hasta que sea perfecta, como se evidencia en Jesucristo (Romanos 8:29).

Tanto Adán como Eva fueron creados a la imagen de Dios, iguales ante Él como personas, pero distintas en su masculinidad y feminidad.