Mensaje 2021-Sep-13

Serie: La contracultura de la familia

La institución de la familia (2)

La obra creativa de Dios no estuvo completa hasta que creó a la mujer. Pudo crearla del polvo de la tierra, tal como al hombre, pero decidió hacerla del hueso y de la carne de Adán. Con esto nos mostró que en el matrimonio el hombre y la mujer llegan a ser simbólicamente una sola carne. Esta es una unión espiritual de los corazones y las vidas de la pareja.

Continuamos describiendo los aspectos significativos del matrimonio y la familia, de acuerdo con los primeros capítulos del libro de Génesis:

  1. “Tomó, pues, el Señor Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo cultivara y lo guardara” (Génesis 2:15). El ser humano (especialmente el varón) tiene la tarea de administrar la tierra, y de proveer para su familia mediante el trabajo de sus manos. No obstante, la Biblia también especifica que la mujer participa en la provisión, pero con un énfasis un poco diferente (Proverbios 31:13-22) .
  2. “Y mandó el Señor Dios al hombre, diciendo: …” (Génesis 2:16-17). El varón fue el primero en recibir el mandamiento de Dios cuando la mujer aun no existía. Con ello, Dios estableció el orden desde el principio: el varón es el primero, es la “cabeza” de la familia; es quien tiene la mayor responsabilidad; lo cual no significa que solo él posea privilegios o que la mujer tenga menos valor delante de Dios.

Cuando Adán y Eva desobedecieron el mandamiento de Dios, Él llamó primero al varón para pedirle cuentas, aunque la mujer había comido primero del árbol.

  1. “… le haré ayuda idónea para él” (Génesis 2:18b). La mujer es “ayuda idónea” para el hombre; es el complemento perfecto dentro del plan de Dios. El propósito correcto es que el hombre y la mujer tienen que complementarse mutuamente, tienen el mismo valor delante de Dios, aunque posean características diferentes y se les haya asignado tareas distintas.

Con todo lo anterior, podemos afirmar categóricamente que la meta del matrimonio debiera ser más que una amistad; debiera ser una unidad, reflejo de la unidad que existe en la Deidad.

Dios instituyó la familia para que fuera la base fundamental de la sociedad. Quienes se oponen a este propósito divino están definitivamente actuando de manera contraria a lo que Dios dice en Su Palabra.