Mensaje 2021-Sep-12

Serie: La contracultura de la familia

La institución de la familia (1)

La familia es la primera y la más importante institución ordenada por Dios. Aparece inmediatamente después de la creación del hombre. Por lo tanto, la familia es una bendición, pero también un mandamiento: “Los bendijo Dios con estas palabras: «¡Reprodúzcanse, multiplíquense, y llenen la tierra!»” (Génesis 1:28a RVC).

Adán y Eva fueron creados perfectamente para complementarse entre sí. El matrimonio fue instituido por Dios y se caracteriza por tres elementos fundamentales: (1) El hombre “deja” a su padre y a su madre y, en un acto público, se une a su esposa; (2) El hombre y la mujer se unen al tomar la responsabilidad del bienestar de cada uno y al amar a su cónyuge sobre todos los demás; (3) ambos llegan a ser “una sola carne” en la intimidad y en el compromiso de la unión sexual que está reservada sólo para el matrimonio. Estos tres aspectos están presentes en los matrimonios sólidos de hoy.

En los primeros capítulos de Génesis encontramos varios aspectos significativos del matrimonio y la familia:

  1. “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer…”: con el matrimonio se crea una nueva familia, por lo cual, antes de “unirse”, los nuevos cónyuges necesitan “dejar” sus antiguas familias y establecerse de manera independiente. Si este principio no se cumple, se generan toda clase de conflictos, porque no estaría claro quien gobierna en la familia.
  2. “… y serán una sola carne”: la unión más íntima entre un hombre y una mujer, solo debe darse en la privacidad del matrimonio; por tal razón, Dios ha reservado las relaciones sexuales para esta unión íntima del matrimonio. La Biblia dice en 1 Corintios 6:15-20 que esta relación matrimonial tiene también un aspecto espiritual. Es una unión de cuerpo, alma y espíritu. Por esto, es que Dios rechaza seriamente la fornicación y el adulterio.

La idea correcta es que el varón y la mujer, cuando conforman una nueva familia, tienen que complementarse mutuamente, tienen el mismo valor, pero tienen características y tareas distintas. La institución de la familia es una idea de Dios desde el momento mismo de la creación de la humanidad.