Mensaje 2021-Oct-9

Serie: Adicción a redes sociales

La Biblia y las redes sociales (1)

Muchas veces nos preocupamos por nuestro testimonio y ejemplo como cristianos en nuestro cotidiano vivir, pero desatendemos nuestra conducta en las redes sociales. La manera en que nos presentamos al mundo en ellas es un reflejo de nuestro verdadero talante como seguidores de Jesús. Como hijos de Dios debemos evidenciar sus enseñanzas en todo momento, y no solo cuando creemos que alguien nos está mirando.

Si bien en los tiempos bíblicos no existía Internet, hay algunos versículos que sirven de guía para nuestras vidas dentro y fuera de las redes sociales:

  1. Las redes sociales no deben reemplazar el contacto humano. La humanidad en los tiempos bíblicos se comunicaba mediante cartas escritas a mano, las cuales demoraban meses y hasta años (dependiendo de las distancias) en llegar a sus destinatarios. Aunque era la forma más práctica de enviar un mensaje privado, el apóstol Juan hace énfasis en que el contacto humano genera alegría que no puede transmitirse por medio de la escritura, sino de las palabras y las acciones personales: “Aunque tengo mucho más que decirles, no quiero decirlo por carta. Espero ir y hablar personalmente con ustedes. Así podremos alegrarnos juntos” (2 Juan 12 PDT).
  2. Debemos tener autocontrol. Es fácil dejarse influenciar por el contenido de las publicaciones en las redes sociales. Un clic a una publicación lleva a otra, y ésta a otra más, y así sucesivamente; al cabo de algunos minutos o inclusive horas en esa interacción, nos damos cuenta que hemos perdido el tiempo viendo cosas que realmente no tienen importancia y no nos han enseñado algo valioso.

La aparente libertad que tenemos en la virtualidad nos altera la conciencia y el raciocinio que debemos siempre tener; y es por esto, que la Biblia nos exhorta a que tengamos autocontrol: “Tengan cuidado de cómo se comportan. Vivan como gente que piensa lo que hace, y no como tontos. Aprovechen cada oportunidad que tengan de hacer el bien, porque estamos viviendo tiempos muy malos” (Efesios 5:15-16 TLA).

Aunque hoy los medios virtuales de comunicación nos facilitan la vida, debemos usarlos con prudencia e inteligencia.

Dios nos invita a tener autocontrol en el uso de los medios virtuales y a que consideremos que ellos no deben restringir nuestra interacción humana.