Mensaje 2021-Oct-3

Serie: Adicción a redes sociales

Santidad Virtual

Los cristianos de Corinto en sí mismos eran su verdadera recomendación por la obra que en el corazón de ellos se había llevado a cabo mediante la predicación de Pablo, y esa obra, como una carta abierta para todo el mundo, daba testimonio de que el Espíritu del Dios viviente era el agente principal del cambio que en ellos se había efectuado.

Y hoy nosotros, cuando vamos en representación de alguien, ¿Cómo nos presentamos? ¿Esa persona conoce en detalle cómo nos comunicamos y cómo la representamos?

  1. Como cristianos estamos en este mundo en representación del Rey de reyes y Señor de señores, y al dar a conocer Su Palabra debemos hacerlo con cuidado y respeto, tanto a quien representamos como al que recibe el mensaje en cualquier red social donde estemos interactuando o transmitiendo la verdad del Señor.
  2. La Biblia nos dice que nosotros mismos somos la única carta de recomendación que necesitamos, una carta que todos conocen y pueden fácilmente leer. Nuestras vidas son cartas leídas que aunque de forma virtual estamos expuestos a mostrar, ya sea con palabras, imágenes, dichos y mensajes, todos los días con nuestras vidas escribimos un capítulo que marcará nuestra historia y reflejará lo que somos en Cristo.

Fuimos llamados a ser la sal de la tierra y la luz del mundo; usemos ese llamado, a través de las redes sociales, con la sabiduría de lo Alto, el amor, la paz, las palabras y las imágenes que reflejen nuestra vida como cristianos.

Recordemos que una imagen, una palabra o un comentario llega velozmente a miles y miles de personas, así que “aprovechando bien el tiempo porque los días son malos” (Efesios 5:16), dejemos mensajes de reconciliación, entendimiento y esperanza, más que nunca en nuestras redes sociales.

Somos llamados por Dios para testimonio a todas las naciones. Hagámoslo con la integridad y el compromiso que nos debe caracterizar.