Mensaje 2021-Oct-12

Serie: Adicción a redes sociales

La Biblia y las redes sociales (4)

Jesús es la fuente de la verdad, la norma perfecta de lo que es bueno; nos muestra claramente el camino a la vida eterna, y no nos da libertad de hacer lo que queramos, sino libertad para seguir a Dios. Al procurar servir a Dios, la verdad perfecta de Jesús nos liberta para que seamos todo lo que Dios quiso que fuésemos.

Con este objetivo, las redes sociales deben utilizarse con buen criterio e inteligencia, y siempre para dar gloria a Dios. Veamos dos (2) aspectos más sobre el uso de los medios virtuales:

  1. Las redes sociales deben usarse con sabiduría: Las redes sociales son de gran utilidad en la actualidad, pero para que sean verdaderamente eficaces en la obra de proclamación del mensaje de salvación, debemos tener en cuenta a Dios en todas nuestras acciones, y preguntarnos si Él se está sintiendo honrado con nuestro comportamiento en ellas.

La Palabra de Dios dice que tenemos libertad para hacer lo que queramos, siempre y cuando esa libertad implique la responsabilidad de asumir las consecuencias: “Algunos de ustedes dicen: «Yo soy libre de hacer lo que quiera.» ¡Claro que sí! Pero no todo lo que uno quiere, conviene; ni todo fortalece la vida cristiana” (1 Corintios 10:23 TLA).

  1. Debemos seguir a Dios, no a las personas. Actualmente existen personajes famosos que buscan seguidores; y aunque algunos de ellos son una buena influencia y tienen un motivo sincero al ayudar a los demás; hay otros que están más enfocados en conseguir riquezas y reconocimiento.

El apóstol Pablo les dice a los corintios que lo imiten en su forma de seguir el ejemplo de Jesús, mostrando claramente que, como cristianos, solo debemos seguir, admirar e imitar a Jesús: “Sigan mi ejemplo, así como yo sigo el ejemplo de Cristo” (1 Corintios 11:1 PDT).

La enseñanza bíblica es que todo debe hacerse para la gloria de Dios, y esto incluye el uso, que como cristianos, le demos a las redes sociales. Las redes sociales deben ser usadas para dar honra a Aquel que nos ha dado todo, y siempre de la manera adecuada.