Mensaje 2021-Oct-11

Serie: Adicción a redes sociales

La Biblia y las redes sociales (3)

¿Cómo nos revestimos del Señor Jesucristo? Nos identificamos con Él demostrando las cualidades que Jesús reveló mientras estuvo en la tierra: amor, humildad, verdad y servicio. De igual forma, no debemos dar a nuestros deseos ninguna oportunidad de llevarnos a pecar y evitemos las situaciones que abran la puerta a satisfacer deseos pecaminosos.

Con respecto a lo que en la Palabra de Dios podemos encontrar del uso de las redes sociales, continuemos analizando algunos aspectos relevantes de este tema:

  1. Las redes sociales no deben ser un pedestal para mostrar nuestras buenas acciones. Hay una buena cantidad de pasajes en la Biblia en donde se declara que Dios rechaza a los orgullosos, pero que se complace con los humildes. Para algunos, las redes sociales se han convertido en un instrumento para anunciar las cosas buenas que hacen, pero con el objetivo de vanagloriarse y ganar fama.

Sin embargo, la Biblia manifiesta que la verdadera recompensa solo viene de Dios y de la manera como Él lo disponga: “Cuidado con hacer sus obras de justicia sólo para que la gente los vea. Si lo hacen así, su Padre que está en los cielos no les dará ninguna recompensa” (Mateo 6:1 RVC).

  1. No debemos usar las redes sociales para criticar. Si bien todos tenemos libertad de expresar nuestra propia opinión, a través de los medios virtuales, no debemos caer en la crítica. Así como las palabras expresadas personalmente tienen consecuencias a favor y en contra, también las que publicamos en las redes sociales afectan positiva o negativamente a otros.

La Biblia declara que la sabiduría solo proviene de Dios, y Él es el único que tiene la capacidad de juzgar con justicia a todas las personas: “No hagan nada por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes considere al otro como más importante que a sí mismo” (Filipenses 2:3 NBLA).

La enseñanza de Jesús es que procedamos con humildad y buen juicio delante de las demás personas, para demostrar que Él vive en nosotros. Nuestra conducta en los medios virtuales debe mostrar las características que nos identifican como representantes de nuestro Señor Jesucristo.