Mensaje 2021-Nov-6

Serie: Cuidado de la niñez

La disciplina de los niños

Al hablar de disciplina, inmediatamente algunos la relacionan con castigo; pero en realidad está relacionada con formación, instrucción o enseñanza. La disciplina a los hijos tiene como propósito principal, enseñarles normas de comportamiento. Obviamente, corresponde a los padres ser modelos de conducta, para que así la disciplina sea efectiva.

La responsabilidad como padres no es una tarea de un solo día, tampoco lo es la disciplina de manera esporádica o eventual. Ambas acciones requieren de esfuerzo y sacrificio constantes, sin dejar de lado la afectividad y el amor hacia los hijos. Veamos, mediante la Sagrada Escritura, las respuestas de Dios ante las preguntas más frecuentes relacionadas con la disciplina de los hijos:

  1. ¿Por qué es necesaria la disciplina? La disciplina de los niños es una necesidad ineludible. La naturaleza humana, inclinada hacia el mal, lo amerita y ninguno de los padres que aman a sus hijos han de prescindir de ella:
    • Porque es una enseñanza divina (Hebreos 12:5-7).
    • Porque el ser humano se inclina hacia el mal (Génesis 6:5).
    • Porque es necesario (Salmo 51:5).
    • Porque es una señal de amor (Proverbios 3:11-12).
  2. ¿Para qué la disciplina? La disciplina produce hijos dignos. Los ciudadanos que las naciones y el mundo necesitan están en manos de los padres; hijos que trasciendan el tiempo y las circunstancias:
    • Para tener hijos sabios (Proverbios 19:20).
    • Para que los niños sean de corazón limpio cuando sean adultos (Mateo 5:8).
    • Para alejarlos de la necedad y la estupidez (Proverbios 22:15).
    • Para librar sus almas (Proverbios 15:32).
  3. ¿Cómo debe ser la disciplina? La disciplina eficaz siempre estará saturada de amor, imponiendo restricciones y premios, según sea el caso:
    • Con amor (1 Corintios 6:14).
    • Mientras estén bajo la tutela de sus padres (Proverbios 19:18).
    • Mediante instrucciones, buen ejemplo, premios y restricciones (Efesios 6:4).
    • Considerando las edades (niños, adolescentes, jóvenes).
  4. ¿Cuál será el resultado? La disciplina oportuna tributará grandes satisfacciones a quienes la aplican y a quienes la reciben:
    • Paz y satisfacción para los padres (Proverbios 23:24-25).
    • Los hijos no se lamentarán en el futuro (Proverbios 5:12-13).
    • Los hijos se destacan y se distinguen (Proverbios 22:11,28).
    • Gana la familia, la sociedad, el país, etc. (Proverbios 11:10-11).

Puede que estas respuestas no estén de acuerdo con las teorías psicológicas, sociológicas o antropológicas modernas, pero sí podemos estar seguros que el Dios Altísimo siempre tendrá la razón, porque nadie mejor que Él, conoce lo que los seres humanos realmente necesitamos.

El Señor espera que los padres cumplamos con el deber que nos ha encargado: criar a los niños en el temor de Dios.