Mensaje 2021-Nov-21

Serie: Atención a la tercera edad

Maneras de honrar a los padres (2)

Frecuentemente la gente desestima las opiniones de las personas mayores y evitan visitarlos y apoyarlos en sus necesidades. Pero el que Dios haya ordenado en Su Palabra que respetemos y honremos a los de mayor edad muestra la seriedad con la que debemos tomar la responsabilidad de respetar y escuchar a las personas más adultas que nosotros. La sabiduría adquirida por ellos en tantos años, nos puede ayudar en muchas dificultades.

Nuevamente recordemos que estamos llamados a obedecer la ordenanza de Dios que nos indica que debemos honrar y respetar a nuestros padres. Continuemos mencionado las formas sencillas para honrar a padre y madre:

  1. Perdonar las heridas del pasado. Es posible que haya heridas del pasado que necesiten sanidad divina que solo Dios puede dar. El primer paso en este proceso es decidir perdonar. Hoy nos corresponde tomar la decisión de perdonar a nuestros padres y permitir que Dios sane y restaure nuestro corazón y también el corazón de ellos (Efesios 4:32).
  2. Ayudarles en lo que sea posible: Según pasan los años, nuestros padres – que cuidaron de nosotros durante la niñez – necesitan más de nuestra ayuda. La base de ella debe ser el amor de Dios arraigado en nuestros corazones y el agradecimiento por lo que hicieron por nosotros en el pasado (1 Timoteo 5:4).
  3. Tratarlos con amor. El mejor premio que les podemos dar por sus años de dedicación y su paciencia con cada uno de nosotros es honrarlos mostrándoles nuestro amor. El abrazo y el apoyo de un hijo es muy valioso y les ayuda a enfrentar los nuevos desafíos que van a tener con el avance de los años (1 Tesalonicenses 3:12).
  4. No culparlos por nuestros errores. Los aciertos o las equivocaciones de ellos en el pasado no justifican nuestros éxitos o fracasos. Cada uno de nosotros es responsable de nuestras propias elecciones y desaciertos. Cuando confesamos nuestros pecados a Dios, Él nos escucha y nos perdona (1 Juan 1:9). Con Cristo siempre podemos comenzar de nuevo.

Pidamos a Dios que nos  llene de amor y nos muestre las formas en las que podemos ayudar y honrar a nuestros padres. Seamos obedientes a los mandatos de Dios y aprovechemos el perdón y las oportunidades que Él nos da para vivir en amor como hijos que brillan con Su luz y que lo glorifican en todo momento.