Mensaje 2021-Nov-17

Serie: La estructura bíblica de la familia

Un ambiente adecuado en la familia

La razón básica de la falta de felicidad en el hogar es que hemos desdeñado a Dios y los principios que nos dio. Nos hemos negado a reconocer Su plan para la familia. Los miembros del hogar han rehusado aceptar sus responsabilidades, tal y como se establecen en la Biblia. Es sabido que la obediencia no es una característica natural. Se debe enseñar y aprender. A los niños se les debe inculcar la obediencia en la misma forma que la lectura y la escritura” (Billy Graham).

El libro de Proverbios es un compendio de la sabiduría del pueblo de Dios. Uno de sus puntos de enfoque más firme es la familia y la crianza de los hijos en la fe. Un ejemplo de ello, es la cita de Proverbios 1:8-9.

  1. Proporcionar un buen hogar. Los padres deben proporcionar a sus hijos un hogar que contribuya a un sólido desarrollo espiritual y mental:
    • Un hogar estable, pacífico y amoroso.
    • Un hogar centrado en la familia, en el que se tenga una sensación de solidaridad, respeto mutuo y aliento. Un hogar donde los miembros de la familia hagan muchas cosas juntos, sobre todo cuando los niños son pequeños.
    • Un hogar centrado en Dios, donde cada miembro tenga derecho a responder al amor divino en Cristo y a recibir enseñanzas sobre cómo vivir con perspectivas espirituales (Proverbios 22:6).
    • Un hogar orientado a la iglesia. Es mucho más fácil criar a los hijos cuando su vida y la de sus familiares y amigos está centrada en los valores y las enseñanzas de la iglesia local.
  2. Derechos de los niños. Los padres deben reconocer y enseñar que sus hijos tienen ciertos derechos; pero que esos derechos se integran con los que afectan a todos los miembros de la familia:
    • El niño tiene derecho a ser amado y aceptado.
    • El niño tiene derecho a recibir los tipos de refuerzos que generan el respeto de sí mismo y sentimientos de seguridad y pertenencia.
    • El niño tiene derecho a ver que sus padres se demuestran, el uno al otro, respeto y afecto sincero. Se necesitan ejemplos de conducta cristiana genuina para que los hijos vean los modos en que sus padres manejan los problemas y las dificultades.
    • El niño tiene derecho a ser disciplinado y reprendido de forma justa y congruente.

Todos los miembros de la familia están llamados a desempeñar el rol que les corresponde, procurando un ambiente adecuado en el hogar y respetando los derechos y deberes que todos poseen.

La disciplina y el ejemplo son instrumentos apropiados para el crecimiento y la formación de todos los miembros de la familia.