Mensaje 2021-Nov-16

Serie: La estructura bíblica de la familia

Crianza y disciplina de los hijos

Uno de los temas más repetidos en la Biblia es el de preparar a los hijos mediante las enseñanzas y el ejemplo. Moisés en Deuteronomio 6:6-7 afirma con claridad que a los niños se les debe enseñar los caminos de Dios. También en el Nuevo testamento, el apóstol Pablo nos habla de la necesidad de continuidad en la educación y la disciplina de nuestros hijos.

La Biblia enseña que los padres tienen la responsabilidad de criar y disciplinar a sus hijos, de tal modo que crezcan conociendo las Escrituras y honrando al Señor. En este sentido, tengamos en consideración lo siguiente:

  1. Los padres deben enseñar valores a sus hijos; cómo comportarse de forma aceptable y respetuosa en todo momento y circunstancia. También es responsabilidad de los padres instruir a sus hijos en la verdad del evangelio, enseñarles lo que significa amar y seguir a Jesús. Una buena base espiritual les ayudará a enfrentar los retos cuando éstos se presenten.
  2. Los padres deben introducir a sus hijos al mundo del análisis y la razón por medio del ejemplo y la práctica. Si los padres son lectores, los hijos tendrán también probabilidades de leer. Se deberán llevar al hogar libros y publicaciones del nivel de los niños.
  3. Los padres deben dedicar tiempo para escuchar a sus hijos con atención y a tomar la iniciativa para fomentar el diálogo. Deberá haber debates francos sobre temas de interés para ellos (sexo, drogas, alcohol, citas etc.).
  4. Los padres deben compartir con sus hijos experiencias de su infancia y adolescencia, incluyendo errores y fracasos.
  5. Los padres deben ser sinceros y permitirles a sus hijos discutir sus normas y creencias. Esto les dará la oportunidad de dar explicaciones a ese respecto y razones para apoyarlas. Con ello, los muchachos formularán sus normas de creencias y valores. Los padres podrán motivarlos y ayudarles a que se fijen metas para el presente y el futuro.

Todo lo que los niños aprendan durante su niñez los moldeará para el resto de su vida. Seamos padres responsables que aman e instruyen a sus hijos en el camino del Señor.

Dios espera que los hijos de Dios conduzcan a los niños a ser personas de bien cuando sean adultos.