Mensaje 2021-Nov-13

Serie: La estructura bíblica de la familia

La importancia de la adoración en la familia

Para Dios la familia es muy importante, porque la idea de formarla surgió de Él. Pudo habernos creado para vivir aislados, pero no lo hizo. Nos creó para vivir unidos, porque nos necesitamos para apoyarnos, construir y bendecir el lugar donde Dios nos ha puesto y también para la continuación de la raza humana.

Dios creó al hombre y a la mujer y los bendijo, dándoles una misión compuesta por dos partes: para multiplicarse, ser fructíferos y tener hijos y para prevalecer sobre la tierra, cuidarla, cultivarla, y dominar a los animales; es decir, Dios creo al hombre y a la mujer para que conformaran una familia y conquistara la tierra y todo lo puesto en ella. En este contexto, resaltamos algunos aspectos fundamentales en la familia:

  1. La unidad del matrimonio. El hombre y la mujer, después del matrimonio, deben dar prioridad a su unión y vivir de acuerdo a los mandatos de Dios, tomando nuestras decisiones juntos delante de Dios, buscando Su voluntad para nuestro futuro y bien común (Génesis 2:24).
  2. La vida espiritual de la familia. Los padres deben impregnar sus corazones y sus mentes con la palabra de Dios para luego enseñarla a sus hijos. La familia que ama a Dios comparte de forma natural lo que Dios hace en su diario vivir (Deuteronomio 6:6-7).
  3. Alabanza a Dios: La familia que está unida no solo por lazos de sangre sino también en el área espiritual disfrutará de una relación más profunda y real. Sus miembros estarán unidos alabando en espíritu y recibiendo la bendición que Dios concede a todos los que le sirven (1 Crónicas 16:28-29).
  4. La bendición de los hijos. Los hijos que Dios nos concede son parte de la bendición que Él nos otorga. Nos los entrega para amarlos y educarlos, enseñarles a ser personas de bien y que sean receptores de todas las cosas buenas que Dios nos da.

Fuimos creados por Dios para un propósito especial, mucho más allá de nuestros logros, felicidad, anhelos, sueños o profesión. Fuimos creados por Dios para conformar una familia y ser instrumentos útiles en el logro de Sus propósitos.

Dios quiso que fuéramos parte de una familia, a través de la cual debemos darle honra y gloria.