Mensaje 2022-May-5

Serie: Costumbres Éticas (DECIR LA VERDAD)

Decir la verdad como Jesús lo hacía

Dios nos llama a ser moralmente rectos. En Su Palabra nos da normas para ayudarnos a evaluar cómo vamos; si nos hemos dejado influenciar de los estándares de vida que promueve la sociedad malvada en la cual vivimos, o por el contrario, hemos decidido vivir de conformidad con los patrones que ha establecido Dios desde Su creación.

El Señor nos muestra claramente el camino a la vida eterna con Dios; nos da la libertad para seguirle, para caminar por el sendero que Él ya nos ha marcado. Al procurar servir a Dios, la verdad perfecta de Jesús nos guía para que seamos todo lo que Dios quiso que fuésemos.

  1. Jesús nos mostró la importancia de compartir la verdad en el momento correcto. Durante Su vida terrenal, Jesús esperaba que el momento y el ambiente fueran apropiados para compartir ciertas verdades:
    • En el monte de la transfiguración, Jesús le reveló a Pedro, a Santiago y a Juan quien era Él y a qué había venido (Mateo 17:1-13).
    • Jesús confirmó la confesión de Pedro que dijo que Él era el Hijo de Dios (Mateo 16:17).
    • En la última cena con sus discípulos, Jesús les reveló que su muerte se aproximaba y que uno de ellos iba a traicionarlo y a entregarlo a las autoridades corruptas judías (Mateo 26:26-30).
  2. Jesús mantuvo la verdad absoluta: Las declaraciones de Jesús no dejan lugar a dudas acerca de Sus creencias en la verdad absoluta. Un ejemplo de ello fue cuando dijo que Él es la puerta por la que las ovejas pueden entrar al redil; las ovejas dependen del pastor para entrar allí; y las personas sólo reciben la salvación si siguen a Jesús. Nos corresponde a los seres humanos creer o no estas verdades absolutas.

Decir la verdad no solo glorifica a Dios, sino que nos permite relacionarnos más y mejor con las personas a las que amamos o con quienes compartimos objetivos comunes. Nos ayuda a afianzar relaciones duraderas y a ser confiables dentro de la comunidad.

Decir la verdad no siempre es popular, pero siempre es correcto” (Anónimo).