Mensaje 2022-May-15

Serie: Costumbres Éticas (MANEJAR LA CRÍTICA)

Enfrente la crítica con sabiduría

Potencialmente, todos podemos fallar en algún momento, por lo que también debemos esperar ser criticados de vez en cuando. Las críticas pueden contribuir a nuestro crecimiento e intimidad con Cristo, aun aquellas que son injustas y malintencionadas.

Aceptar el señorío de Jesús en todos los aspectos de nuestra vida implica vivir de conformidad con Sus mandatos y Sus enseñanzas. Así como nos interesamos en lo que Él dice en Su Palabra, también debemos asumir Su forma de actuar frente a todos aquellos que se dispusieron a criticarlo. En este contexto, sigamos mencionando algunos aspectos importantes para desarrollar el hábito de manejar la crítica efectivamente:

  1. Puede ser que usted deba guardar silencio y deba agradecerle a la persona que lo critica. En algunas ocasiones, no decir nada puede ser su mejor opción. Sonría, sea amable y gentil; no sea malicioso para con la persona que lo critica; agradézcale por sus observaciones.
  2. Separe la crítica del crítico. Si alguien ha dañado su reputación, comparta la verdad en amor, pero no ataque a la persona. Aun si su credibilidad está siendo afectada, vaya más allá de la crítica. En amor, confronte la crítica con la verdad y luego déjelo en las manos de Dios.
  3. Ore por quienes lo critican. Recuerde sus nombres y ore por ellos cada vez que le sea posible. Es difícil mantener el resentimiento hacia alguien a quien usted ha hecho motivo de sus oraciones. Pida a Dios que bendiga a sus críticos y les provea la sabiduría para ver la verdad y aceptarla.
  4. Deje que Dios le defienda. Confíe en que si usted actúa correctamente, el tiempo y la verdad serán sus mejores aliados. Si usted hace lo correcto, tarde o temprano la verdad saldrá a la luz. Recuerde que la verdad es vindicada a través del tiempo. Se sorprenderá al saber que quienes lo critican descubrirán que lo que usted dijo e hizo era lo correcto.
  5. Haga algo bueno a favor de sus críticos. Exprese amabilidad hacia quien lo critica. Haga de esto una prioridad: muestre a sus críticos el amor de Jesús de manera práctica.

Seguros en la justicia de Cristo, nuestro objetivo no es complacer a otras personas ni ganar ventaja sobre nuestros críticos. Más bien, nuestro objetivo es agradar al Señor con vidas de humildad, fidelidad y amor. Nuestro objetivo es adquirir un tipo de carácter y humildad que dificulte que otros nos critiquen, no para nuestra propia gloria, sino para la gloria de nuestro Señor y Salvador.