Mensaje 2022-May-14

Serie: Costumbres Éticas (MANEJAR LA CRÍTICA)

¿Cómo desarrollar el hábito de manejar la crítica?

Jesús constantemente demostró cómo tratar con la crítica. Para nosotros no siempre es fácil tener una adecuada respuesta cuando los demás nos juzgan o nos critican, porque se pueden presentar algunos obstáculos, como los siguientes:

  • Daños del pasado: “He sido dañado en una relación anterior”.
  • Orgullo: “Yo no voy a dar el primer paso; yo no necesito a nadie”.
  • Prejuicio: “No voy a relacionarme con esa persona”.

Debido a que una actitud y una conducta incorrectas nos alejan de Dios, es necesario que todo cristiano desarrolle el hábito de manejar adecuadamente la crítica que recibe de otras personas. A continuación algunas indicaciones que favorecen este objetivo:

  1. Si usted decide hacer algo para Dios o en favor del bien, debe estar dispuesto a recibir críticas. No se sorprenda cuando alguien dice algo o hace algo para que usted sepa que él o ella no aprueban su compromiso con Dios.
  2. Considere el origen de las críticas. Cuando esté frente a aquellas personas que tienen la tendencia de criticar todo, esté preparado, porque probablemente van a decirle algo negativo. En lugar de hacer caso a lo que dicen, olvide la crítica tomando en cuenta quién es el que la hace.
  3. Asista a la universidad de la crítica. Aprenda todo lo que pueda a través de la crítica. Pregúntese: “¿Hay algo cierto en eso?”. Sí es así, pida perdón y haga lo correcto. Algunas críticas tienen algo de verdad y pueden ayudarlo a mejorar.
  4. Permita que la persona termine de hablar. Escuche todo lo que la otra persona tiene que decir. Cuanto más habla la gente, más puede aprender. Escuchar atentamente le dará la oportunidad de encontrar la respuesta correcta cuando el otro haya terminado.
  5. Solicite a la persona que ore por usted y le ayude. Pida a la persona que lo critica que tome esta área de preocupación y la lleve diariamente al Señor en oración a favor de usted.

Muchas veces la crítica puede estar suficientemente fundamentada, aunque pueda estar erróneamente comunicada. Si esto es así, no tema pedir disculpas cuando la crítica es cierta. Es mucho más fácil admitir sus errores que tratar de defenderse.

Si las personas hablan mal de nosotros, vivamos de manera tal que nadie pueda creerles” (Platón).