Mensaje 2022-Jun-9

Serie: Hábitos administrativos (VIVIR CON PROPÓSITO)

Llamados a servir

En los reinos del mundo, el índice de grandeza es el poder: ¿Cuántas personas controla un hombre? ¿Cómo es de grande el equipo de servidores que tiene a sus órdenes? ¿A cuántas personas puede imponer su voluntad? En el Reino de Jesús, el índice es el del servicio.

La grandeza consiste, no en llevar a otros a nuestro servicio, sino en que nosotros estemos al servicio de los demás. La medida no es: ¿Qué servicio podemos obtener?; sino: ¿Qué servicio podemos prestar?

  1. Lo que sí importa. El problema fundamental de la situación humana es que la gente quiere aportar lo menos posible y recibir lo más posible. Es solamente cuando se está lleno de deseo de entregar más en la vida de lo que se obtiene cuando la vida vale la pena para uno y para los demás. El mundo necesita personas cuyo ideal sea el servicio -es decir, que se hayan dado cuenta de lo sensato que fue lo que dijo Jesús en Marcos 10:45.
  2. Vivir la vida para agradar y servir a Dios. El valor central de nuestra vida debe ser que, en cada cosa que hagamos, Dios sea agradado y honrado. Este debe ser el filtro a través del cual tomamos cada una de nuestras decisiones.
  3. Definir prioridades. Debemos establecer prioridades que sean importantes para Dios. Dios dice que Él debe ser lo primero en nuestra vida, luego el cónyuge, después los hijos y posteriormente el trabajo. Es imperativo que lo más importante para Dios sea también lo más importante para nosotros.

El propósito de la vida es algo que va mucho más allá de nuestra realización personal, la paz mental y aún nuestra felicidad; más allá de nuestra familia, nuestra carrera, nuestros sueños y nuestras ambiciones. Para saber la razón por la cual fuimos puestos en este planeta, debemos comenzar con conocer a Dios y Su gran propósito de servir a la humanidad, mediante Su Hijo Jesucristo.