Mensaje 2021-Jun-3

Cómo tratar a los demás1

Aunque pensemos lo contrario, no hay perdedores en el reino de Dios: ni uno solo. ¿Cómo podría un hijo de Dios ser considerado perdedor?

Es muy importante que percibamos a los otros cristianos tal como son en realidad y tratarlos de acuerdo con ello. Esto tiene mucha importancia, tal como nosotros también creemos en nuestra identidad de hijos de Dios:

  1. El mayor determinante de la manera en que tratamos a los demás es la manera en que los percibimos. Si los vemos como perdedores empezaremos a creer que lo son; si creemos que son perdedores, los trataremos como tales y ellos reflejarán nuestra conducta y actuarán como perdedores. En cambio, si percibimos a nuestros hermanos en Cristo como santos, justos y redimidos, los trataremos como tales; así ellos se verán ayudados a comportarse como santos.
  2. Cuando Pablo llevó a Onésimo a los pies de Cristo, lo envió de vuelta a su señor, Filemón, diciéndole que lo aceptara como un amado hermano (Filemón 16). Debemos percibir y tratar a todos los creyentes como hermanos amados, sin que importe su posición socioeconómica.
  3. El apóstol Pedro da instrucciones a los esposos para que traten a sus esposas como coherederas de la gracia de la vida (1 Pedro 3:7). Nuestro cónyuge es nuestro igual espiritual, independientemente de sus defectos, y debe ser tratado como tal.

El Nuevo Testamento expone claramente que somos santos que luchamos para no pecar, y no pecadores que luchamos para ser santos. Todo hijo de Dios que dice que no peca es mentiroso (1 Juan 1:8), pero no tenemos que concentrarnos en los pecados de unos y otros sino que, por el contrario, somos llamados a percibir la naturaleza de Cristo en cada uno, creer que cada uno es santo y de esta forma, edificarnos unos a otros permaneciendo unidos en Jesús.

Para incentivar la unidad del cuerpo de Cristo, nos corresponde perdonar a todos aquellos que nos han ofendido.

 

1 Tomado del libro “Diariamente en Cristo, un devocional” de Neil y Joanne Anderson (1994), Harvest House Publishers. Miami, Florida.