Mensaje 2022-Jun-22

Serie: Hábitos administrativos (DAR)

Desarrollando el hábito de dar

Nuestra actitud al dar es más importante que la cantidad que damos. No debemos sentirnos avergonzados si sólo pudimos dar una pequeña ofrenda. Dios está interesado en el cómo damos de los recursos que tenemos y no de cuánto.

Jesús nos mostró cómo dar y tomar la decisión continua de ofrecernos a nosotros mismos en favor de otros; para ello, es importante que tengamos en cuenta:

  1. Escoge ser dador y no egoísta. Los que dan son felices; mientras que quienes no lo hacen, viven en la necesidad. El hábito de dar comienza con la actitud que dice: “seré un dador; no un acaparador”. Si usted ve que otros dan, es porque ellos han decidido hacerlo así.
  2. Coloque cada día su egocentrismo en el altar. Todos tendemos a ser egocéntricos por naturaleza; luchar contra esto es una batalla constante que requiere que vayamos continuamente al altar de Dios y nos coloquemos a nosotros mismos en él. Dedicar nuestro ser a Dios debe convertirse en un ejercicio continuo.
  3. Tome en cuenta que el motivo de dar es glorificar a Dios, no conseguir algo a cambio. El único motivo para dar es que Dios pueda ser honrado en el proceso. Cuando vivimos con esta actitud, nos asemejamos a nuestro Dios. No esperemos nada a cambio después de haber dado.
  4. Sacrifique algo de su tiempo para grandes causas que ayuden a la gente. ¡Que importante es ser voluntario! Busque un programa de ayuda a la comunidad y dé voluntariamente algo de su tiempo. Es importante no sólo animarnos a hacer alguna donación sino también aprender a darnos a nosotros mismos.

Una buena decisión es transferir nuestros derechos de propiedad al Señor. En este proceso, nuestro dinero, casa, automóvil y demás cosas son entregadas a Dios. Cuando vemos a Dios como el gran dueño, percibiremos todo desde una nueva perspectiva.

Lo que damos hoy es enviado al cielo. Conforme vamos dando aquí en la tierra, aumentan nuestros tesoros en el cielo antes de que lleguemos allí (Mateo 6:20). Debemos vivir el hoy recordando que estamos invirtiendo en el mañana eterno.