Mensaje 2022-Jun-20

Serie: Hábitos administrativos (DAR)

Jesús dio vida a otros

Este relato nos habla del dolor y de la angustia de la vida humana. La situación de la viuda de Naín era seria; perdió a su esposo y ahora a su hijo único, su medio de sustento. Probablemente había pasado el tiempo y no volvería a casarse. A menos que algún familiar viniera para ayudarle, su futuro carecía de esperanzas. Sería un objetivo fácil de estafadores y podría terminar pidiendo limosna para alimentarse.

Esta historia del hijo muerto de la viuda ilustra la salvación. Todo el género humano estaba muerto en pecado (Efesios 2:1), así como lo estuvo el hijo de esta mujer:

  1. Al estar muertos, nada pudimos hacer por nosotros mismos, ni siquiera pudimos pedir ayuda. Pero el corazón de Dios se manifestó con compasión y envió a Jesús para darnos vida con Él.
  2. El hijo muerto no ganó su segunda oportunidad a la vida, nosotros tampoco ganamos la nueva vida en Cristo. Pero podemos aceptar el regalo que Dios nos dio, alabarlo por esto y usar nuestras vidas para cumplir Su voluntad.
  3. A lo doloroso de esta experiencia, Lucas, autor de este evangelio, le incorpora la compasión de Cristo. A Jesús se le conmovió el corazón al conocer la situación por la cual estaba pasando esta mujer, y en concordancia con ello, actúa con poder y bendición.
  4. A la compasión de Jesús, Lucas también le añade Su poder. Jesús fue y tocó el féretro y le dio nuevamente vida al muchacho.

Jesús no es sólo el Señor de la vida; es también el Señor de la muerte, porque la ha vencido y ha triunfado sobre ella, y ha prometido que, porque Él vive, nosotros, Sus hijos, viviremos también (Juan 14:19). Así como Jesús le dio una segunda oportunidad de vivir al hijo de la viuda, también nos da a nosotros la oportunidad de vivir eternamente con Él.