Mensaje 2022-Jun-15

Serie: Hábitos administrativos (USAR EL DINERO A LA MANERA DE DIOS)

El hábito de usar el dinero a la manera de Dios

Hacer tesoros en el cielo se logra con cualquier acto de obediencia a Dios. Hay cierto sentido en que al dar a la obra de Dios estamos invirtiendo en el cielo, pero nuestra intención debería ser buscar el cumplimiento de los propósitos de Dios en todo lo que hacemos, no solo en lo que hacemos con nuestro dinero.

Jesús advirtió acerca de los peligros de poner nuestra confianza en el dinero; y nos mostró como poner nuestra confianza en Dios e invertir en la eternidad usando el dinero para los propósitos de su reino. Jesús sabía que nuestro corazón, nuestra atención y nuestra pasión estarían destinados a temer por la inversión de nuestro dinero. Para desarrollar el hábito de usar el dinero a la manera de Dios, es importante considerar algunos aspectos claves:

  1. Transfiera la propiedad de su dinero y sus posesiones a Dios. Consciente y voluntariamente, dígale a Dios que todo lo que usted tiene se lo entrega a Él. De aquí en adelante usted será sólo el administrador de los recursos de Dios, anteriormente conocidos como “míos”.
  2. Usted no puede darle más a Dios, pero sea feliz intentándolo. Dios suple cada necesidad de nuestra vida cuando lo ponemos a Él en el primer lugar. A Dios le encanta proveer para todas nuestras necesidades cuando lo obedecemos en el área de las finanzas. Las escrituras están llenas con las promesas de las múltiples bendiciones para aquellos que dan como Dios lo hace.
  3. Recuerde: dar a Dios es un asunto de fe y obediencia, no de dinero. Dios no necesita nuestro dinero. Dios puede vivir perfectamente sin él. Sin embargo, Él desea nuestra fe y obediencia para poder cumplir su propósito en y a través de nosotros. El dinero es frecuentemente, el instrumento por el cual la fe y la obediencia son demostradas.
  4. Comprométase a pagar sus deudas a tiempo. Los cristianos deben tener una reputación impecable en cuanto al pago de sus cuentas personales. Nuestra credibilidad y la de Jesucristo están frecuentemente unidas a la manera como manejamos nuestras deudas.
  5. Recuerde: algunas cosas son más importantes que el dinero. Estas son algunas cosas que el dinero no puede comprar: una relación con Dios, amigos, una buena reputación y la salud. Ponga en primer lugar aquellas cosas que el dinero no puede comprar.

Recordemos la advertencia de Jesús sobre cuán fácilmente el dinero puede tomar el lugar más prominente en nuestra vida; eso será siempre una lucha constante.

Jesús dio énfasis en el dinero y las posesiones, porque hay una conexión fundamental entre nuestra vida espiritual y el modo en que nosotros pensamos y administramos el dinero.

No hay nada de malo en poseer dinero a menos que el dinero lo posea a usted” (Norman Vicent Peale).