Mensaje 2022-Ago-6

Serie: Normas del buen trato (SER AGRADECIDOS)

Caminando hacia la gratitud y la adoración

La gratitud no es simplemente una virtud secundaria en la vida cristiana; es vital y es transformacional. Creo realmente que un espíritu agradecido, enraizado en el fundamento de la bondad y la gracia de Dios, causará un efecto radical en la manera de ver y responder ante todo en la vida” (Nancy Leigh DeMoss).

La gratitud no viene a nuestras vidas sin oración u obediencia. Ser agradecido no se logra sin intencionalidad y esfuerzo. Es una decisión consciente que se renueva continuamente mediante la verdad de la Palabra de Dios. ¿Por qué deberíamos vivir agradecidos?:

  1. La gratitud es una cuestión de obediencia. Tener una actitud de agradecimiento es un mandato claro y una esperanza de parte de Dios (Salmo 50:14; 105:1; 107:8). El ser agradecidos es una firme instrucción de Dios que debemos obedecer, para la gloria de su Nombre y para nuestro bien.
  2. La gratitud nos acerca a Dios. La ordenanza de parte de Dios de ser agradecido es una invitación para toda la vida; es una oportunidad de acercarnos a Él en cualquier momento. ¡La gratitud nos lleva directamente a la misma presencia de Dios!
  3. La gratitud es el reflejo de la actitud del corazón. Un corazón agradecido es una medida del acercamiento genuino al deseo de Dios y de la convicción de que Él es bueno, fiel, y digno de confianza.
  4. La gratitud es la voluntad de Dios. Ser agradecidos en toda circunstancia, es la voluntad de Dios para todos los que hacemos parte de la Iglesia de Jesús.

Como cristianos tenemos motivos suficientes para vivir agradecidos, y la principal razón es la obra de Cristo por nosotros en la cruz. El mayor de nuestros problemas fue resuelto en un madero por el mismo Hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo. ¿Cómo no vivir en gratitud con Él ante tan grande muestra de gracia?

La gratitud nace en aquellos corazones que se toman tiempo para pensar en las misericordias del pasado” (Charles Jefferson).