Mensaje 2022-Ago-1

Serie: Normas del buen trato (SER AGRADECIDOS)

Dando gracias a Dios siempre

Nuestro gozo, oraciones y agradecimiento a Dios no debieran afectarse por las situaciones en que estemos o el estado de ánimo que tengamos. Obedecer estos tres mandamientos —estar siempre alegres, nunca dejen de orar y sean agradecidos en todo— generalmente va contra nuestra inclinación natural.

Cuando decidimos conscientemente hacer lo que Dios dice, empezamos a ver todo desde una nueva perspectiva. Cuando hacemos la voluntad de Dios, descubrimos que es fácil estar alegres y ser agradecidos.

Mirando en la Biblia un poco más a fondo, comprendemos por qué deberíamos ser agradecidos y también cómo tener gratitud en diferentes circunstancias.

  1. Así nos lo demostró Jesús, que sin importar las circunstancias, siempre dio gracias a Dios y se mantuvo concentrado en su misión. En la resurrección de Lázaro todo estaba preparado para el milagro; hasta la piedra había sido quitada. Pero antes de que el milagro pudiera tener lugar, Jesús levantó los ojos al cielo y abiertamente dio gracias a Dios.
  2. La gratitud y acción de gracias determinan en gran parte nuestra relación con Dios. Un buen ejemplo de esta acción de gracias bajo cualquier circunstancia lo hallamos en las vidas de Pablo y Silas, que a pesar de que los desnudaron, golpearon, azotaron y pusieron en el cepo del calabozo de más adentro, alabaron a Dios, orando y cantando, de manera que los otros prisioneros los oyeron (Hch.16:25).
  3. Tenemos dos motivos para estar agradecidos: la permanente bondad de Dios y Su constante amor (Salmo 136:1). Cuando reconocemos la naturaleza de nuestra condición humana y entendemos que, aparte de Dios, sólo existe un destino de muerte, nuestra respuesta natural es estar agradecidos por la vida que Él nos da y el plan que Él ha establecido para nuestra salvación.

Dios siempre es por los creyentes y hace que todas las cosas nos ayuden a bien (Romanos 8:28,31), por eso siempre podemos dar gracias. Cuando estamos agradecidos, nuestro enfoque ya no está en nuestros deseos personales o en el dolor de las circunstancias actuales. Expresar la gratitud, nos ayuda a recordar que Dios está en control.

La gratitud debe ser una forma de vida para nosotros, que fluya naturalmente desde nuestro interior y se exprese exteriormente.