Mensaje 2019-Oct-8

La norma que Dios sigue al impartir sus dones es aumentarlos en quienes los aprovechan, y retirarlos a los que no los usan, sino que los entierran. Dios promete que el que tiene algo y usa lo que tiene, tendrá abundancia; los favores del Señor son como arras de posteriores favores, donde pone un fundamente, allí va Él a edificar, porque cuando Dios empieza un buen trabajo, lo irá perfeccionando hasta el día en que Jesucristo regrese. De manera contraria, el que no tiene cuando debiera tener, porque usa mal, o no lo usa, lo que tiene le será quitado; Dios retira Sus talentos de las manos de aquellos que dan muestras de ir rápidamente al fracaso.

Esta sentencia del Señor, nos enseña que tenemos la obligación de usar bien lo que poseemos. Cuando se rechaza a Jesús o se evita discernir Su enseñanza, esa dureza de corazón impide aun el poco entendimiento que se tenga. Todos los que han creído y aceptado a Jesús como su Señor, han recibido dones que les permiten servir a la humanidad, crecer en santidad y agradar a Dios. No todos somos iguales; pero debemos apuntar más alto para dar más fruto.

La simplicidad del mensaje divino hace más fácil la comprensión de las cosas de Dios para los dispuestos a ser enseñados, y más difíciles y oscuras para los dispuestos a ser ignorantes.