Mensaje 2020-Oct-7

El nombre de Jesucristo

En los inicios de la iglesia del primer siglo, la palabra “cristiano” era un término de burla que se daba a los seguidores de Cristo; sin embargo, más tarde los discípulos de Jesús se apropiaron con orgullo de este nombre, lo cual les implicó realizar su trabajo con fidelidad, exaltar a Jesucristo y llevar una vida virtuosa.

El apóstol Pedro aquí nos hace recordar las palabras de Jesús: «Bienaventurado sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros mintiendo» (Mateo 5:11). Por ello, podemos estar seguros, que en todas las ocasiones que padezcamos por causa de nuestra lealtad a Cristo, Él siempre estará con nosotros.

No procuremos sufrir, y tampoco intentemos evitarlo. En vez de ello, perseveremos haciendo lo que es correcto sin importar la tribulación que pueda traer consigo. Si Cristo está con nosotros en las circunstancias difíciles que enfrentamos, podemos estar seguros que Él nos da el aliento para perseverar y para tener regocijo. La experiencia del sufrimiento es:

  • Una prueba para comprobar la realidad de nuestra fe, y esperar que Dios obre para fortalecerla;
  • No es cosa extraña, sino un compartir de la experiencia de Cristo;
  • Es un camino a la gloria para nosotros, como lo fue para Cristo;
  • Es una oportunidad para bendición, en una nueva experiencia con el Espíritu Santo;
  • Es una posibilidad de glorificar a Dios;
  • Es un desafío para demostrar la relevancia del evangelio;
  • Es un momento para consagrarnos a Dios y comprobar su fidelidad.

Con plena confianza, los creyentes en Cristo podemos entregar los distintos aspectos de la vida a Aquel que nos dio vida, porque Él envía Su Santo Espíritu para fortalecer a quienes son perseguidos por su fe.