Mensaje 2021-Oct-5

Serie: Adicción a redes sociales

No nos dejará ser tentados

En esta cultura llena de equivocaciones y malos ejemplos, la Biblia nos dice que toda tentación puede ser resistida porque Dios nos ayuda a: (1) reconocer a aquellas personas y situaciones que originan problemas, (2) apartarse de todo aquello que sabemos es erróneo, (3) escoger sólo lo que es correcto, (4) orar pidiendo la ayuda de Dios, y (5) buscar la compañía de aquellos que aman a Dios y que serán de ayuda en tiempos de tentación. Huir de la tentación es el primer paso hacia la victoria (2 Timoteo 2.22).

Aunque quienes vivieron durante el Antiguo y el Nuevo Testamento no tenían las redes sociales al alcance de la mano, sí tenían algunas ideas sobre los resultados que pueden provenir de ellas:

  1. Evitar la idolatría: si hacemos clic en nuestra aplicación de Facebook antes de hacer clic en la aplicación de la Biblia para nuestra lectura diaria de ella, hemos determinado cuál tiene prioridad sobre la otra en nuestras vidas (1 Corintios 10:14).
  2. Usar las plataformas de seguidores para reflejar la esperanza que tenemos: aquellos que tienen un grupo grande de seguidores en la comunidad cristiana tienen un conjunto más amplio de expectativas. Cuanto más grande sea la plataforma, más ojos mirarán para ver lo que decimos y hacemos. Si tenemos seguidores en las redes sociales, debemos asegurarnos de que las conductas en ellos reflejan la condición interna de nuestros corazones.
  3. Abstenerse de la envidia a toda costa: si descubrimos que la envidia comienza a descomponer nuestro ser más íntimo cuando nos desplazamos por las imágenes en Facebook, deberíamos considerar restringir la interacción en las redes sociales.

Las circunstancias por las cuales diariamente atravesamos pueden inducirnos a buscar respuestas en las redes sociales. Sin embargo, esta búsqueda nos puede llevar a tener más aflicción, desolación o ansiedad. Solo Dios puede llenar el vacío de nuestros corazones; solo Él tiene la respuesta verdadera.

Lo que las redes sociales ofrecen, suele ser muy atractivo para muchos; pero como hijos de Dios que somos, no debemos permitir que las artimañas de Satanás nos atraigan.