Mensaje 2021-Nov-9

Serie: La estructura bíblica de la familia

Jerarquía en la familia (1)

La jerarquía en la familia es un asunto que normalmente no tiene una aceptación adecuada, debido a la incomprensión de cómo la considera Dios. Para el mundo, la jerarquía familiar es sinónimo de dominio, control y superioridad. Sin embargo, estos aspectos son contrarios al ideal de Dios para la familia.

De conformidad con lo que Dios ha establecido, debe haber jerarquía en las familias cristianas:

  1. Cuando Dios instituyó la familia, lo hizo con un hombre y una mujer (Génesis 1:27). Luego les ordenó “fructificar y multiplicarse” (Génesis 1:28). Cuando Adán y Eva pecaron, Dios determinó que Eva estaría impulsada por el deseo de controlar a su marido, pero Dios pondría al hombre por encima de ella en autoridad (Génesis 3:16). Él había creado a Eva diferente de Adán y, para que trabajaran juntos de forma complementaria, sólo uno podía ostentar la autoridad delegada.
  2. El apóstol Pablo en Efesios 5 profundiza en las funciones del marido y la mujer e inicia diciendo “Sométanse unos a otros en el temor de Cristo”. Con esto entendido, estamos preparados para aceptar los detalles de la jerarquía de Dios para la familia. Si estamos dispuestos a vivir en sumisión mutua, fácilmente aceptamos la estructura que Dios diseñó para que las familias prosperen.
  3. Dios le asignó al esposo el papel de siervo-líder, del mismo modo que Jesucristo fue un siervo-líder (Marcos 10:45). El esposo debe amar a su esposa abnegadamente (Efesios 5:25), cuidarla como a su propio cuerpo (Efesios 5:28-29), vivir con ella sabiamente (1 Pedro 3:7) y educar a sus hijos en la “disciplina y amonestación del Señor” (Efesios 6:4).

Dios instituyó la jerarquía en la familia para nuestro propio bien. Cristo debe ser siempre el primero y el más importante (1 Corintios 11:3). Su Palabra y Su ejemplo deben ser la norma en un hogar cristiano.

Cuando los esposos (hombre y mujer) buscan juntos al Señor, comparten el papel de liderazgo para el hogar y los hijos.