Mensaje 2020-Nov-9

Un buen obrero

La orden que recibe Timoteo la debe cumplir de inmediato, como se indica por medio de la forma verbal “procura con diligencia”. En este contexto “presentarte a Dios” puede significar “ponerse a servicio de”; y “aprobado” implica que el servicio a Dios exige fidelidad, aún en medio de la opresión. También Pablo le dice a Timoteo que debe cumplir de tal manera su tarea que no tenga que avergonzarse delante de Dios.

El apóstol le recomienda a Timoteo “enseñar debidamente la Palabra de Dios”, refiriéndose a la exactitud que requieren oficios como la carpintería, la plomería y la labor artesanal que hacía Pablo en la elaboración de tiendas y artículos de cuero. La precisión y la exactitud se requieren en la interpretación bíblica, más que cualquier otra ocupación, porque el intérprete está tratando con la Palabra de Dios.

  1. Esta invitación denota la persistencia ferviente en lograr una meta. Timoteo, como todos los que predican o enseñan la Palabra, debía hacer su máximo esfuerzo para impartir la Palabra de Dios de manera completa, precisa y clara a sus oyentes. Esto ha sido y seguirá siendo crucial para contrarrestar los efectos desastrosos de las enseñanzas falsas.
  2. Es imprescindible un estudio constante y diligente de la Palabra de Dios, que nos permita conocerlo cada vez mejor y entender Sus divinos designios para con nosotros, de tal manera que estemos completamente preparados para toda buena obra. De otro modo, seremos indiferentes hacia el verdadero propósito para vivir, y desestimaremos los perfectos planes del señor.

Cabe plantearnos la siguiente pregunta: ¿Somos las personas que describe este versículo? Es el momento de hacer los cambios necesarios para cambiar el rumbo de nuestra conducta y encausarnos fielmente hacia la verdadera meta, que es la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios.

Teniendo en cuenta que el Señor verificará la clase de siervos que hayamos sido, edifiquemos nuestras vidas sobre Su Palabra y proyectémosla para que sea el eje principal sobre la cual fijemos todas nuestras decisiones, porque solo ella nos dice cómo debemos servirle y vivir para Él.