Mensaje 2019-Nov-4

Salvación al alcance de todos

Esta es la respuesta de Pablo y Silas a la pregunta del carcelero ¿qué debo hacer para ser salvo?: Es necesario creer que Jesús es quien dijo ser (Juan 20:31) y creer en lo que Él hizo (1 Corintios 15:3-4).

El prestigio de Pablo y Silas en Filipos era bien conocida. Cuando el carcelero descubrió su verdadera condición y necesidad, lo arriesgó todo para encontrar la respuesta. Cuando reconocemos a Jesús como el Señor y le confiamos nuestra vida, obtenemos la salvación de manera segura. El ofrecimiento de salvación fue para el carcelero y su familia, incluyendo a los sirvientes. La fe del carcelero no salvó a todos; cada uno necesitó aceptar a Jesús en fe y creer en Él de la misma manera que el carcelero lo hizo. Sin embargo, por su experiencia y conocimiento, toda su familia creyó y recibió la salvación.

En la vida, nada sucede por casualidad. Todo acontecimiento tiene un propósito Divino; aún en la adversidad será un tiempo en el que Dios puede obrar de manera especial y podremos glorificar su Nombre.

La vida del apóstol Pablo, fue una vida de batallas, tristezas, victorias y manifestación del Poder de Dios en muchas maneras. El libro de los Hechos describe momentos muy emotivos que en la mayoría de casos culminan con la conversión de personas al evangelio del Señor Jesús.

  1. El testimonio trasciende. A partir de la conversión de Pablo, muchos se convierten. En la historia es un evento que ha trascendido y sigue siendo un modelo a imitar.
  2. El testimonio deja un legado. Pablo escribe trece cartas narrando su testimonio de vida, por fe. Su Ministerio y obra completa, son descritos con muchos detalles. Su reacción ante las crisis, su pasión por la evangelización, su tarea pastoral y la formación de nuevos siervos, su obra misionera y su obra literaria, son semillas de la teología cristiana.
  3. El testimonio del apóstol en medio de la adversidad y las expresiones de fe (testimonio) fueron el medio para que muchos llegaran a conocer al Señor Jesús como Salvador personal y familiar. La fe expresada en su oración y adoración en la cárcel, fue el medio para que el carcelero y su familia conocieran al Señor Jesús como Salvador (Hechos 16:11-40).

Uno de los medios más útiles en los dos milenios pasados en la tarea de la gran comisión (contar a otros las Buenas Nuevas de Jesús), ha sido el testimonio de fe personal. Más allá de la predicación en un púlpito, programas, liturgias y otros; el testimonio es el medio más efectivo en nuestra tarea de evangelización (predicar la Palabra de Dios y la fe en Jesucristo).