Mensaje 2019-Nov-29

Ocho jóvenes adolescentes hicieron algo poco común para expresar su amor y su apoyo por un compañero de escuela a quien le habían diagnosticado cáncer. Afortunadamente lo habían detectado a tiempo, pero los doctores habían determinado la necesidad de aplicarle quimioterapia. Algo que le preocupaba bastante al joven era la pérdida temporal del pelo como consecuencia del tratamiento; le resultaba doloroso tener que volver sin pelo a la escuela.

Pero sus ocho amigos idearon un plan para ayudarle. A fin de que no se sintiera tan mal y para expresarle su amor y apoyo, todos se afeitaron la cabeza con el fin de que todos aparecieran iguales en la escuela. De estos gestos de amor nos habla la Biblia.

Hay un límite para el amor humano. Se desgasta. Se seca. Por eso tienes que tener el amor de Dios en todas tus relaciones, si éstas van a persistir. El amor de Dios nunca se desgasta. El amor de Dios es paciente, persistente y perseverante.

  • ¿No es una buena noticia saber que Dios nunca se da por vencido contigo? No importa lo que hagas, Su amor nunca se rinde. Es lo suficientemente amplio como para incluir a todo el mundo, y es lo suficientemente largo, como para durar para siempre.
  • Dios nunca te amará más de lo que Él ahora mismo te ama. Pero tampoco te amará menos de lo que te ama ahora mismo.
  • Él te ama en tus días buenos. Él te ama en tus días malos. Su amor no está condicionado por tu respuesta. Dios es amor, y Su amor se da libremente. No puede ser ganado, y no es merecido.

Acepta Su amor y adóralo, sabiendo que Su amor es suficiente para durar por siempre: “Espero que puedan comprender, como corresponde a todo el pueblo de Dios, cuán ancho, cuán largo y cuán profundo es su amor. Es mi deseo que experimenten el amor de Cristo, aun cuando es demasiado grande para comprenderlo todo” (Efesios 3:18-19a NTV).

¡El amor de Dios es mucho más grande que el amor que nosotros podemos expresar o sentir!