Mensaje 2019-Nov-27

Esta puede ser una pregunta que una persona suficientemente analítica se puede hacer: ¿cómo es que siendo tan inteligentes, cultos, educados, dotados, idealistas, artistas y eruditos, somos todavía tan egoístas, intrigantes, chismosos, deshonestos, impacientes, arrogantes y faltos de respeto por otros?

La Biblia dice: “Esa Buena Noticia nos revela cómo Dios nos hace justos ante sus ojos” (Romanos 1:17a NTV). ¿Cómo Dios nos hace justos con Él? Esto es a través de Evangelio, que define el plan de Dios para el hombre y la manera de lograr la reconciliación con Dios:

  • No podemos hacernos justos. El cielo es un lugar perfecto. No hay pecado, tristeza, maldad o injusticia. Pero aquí está el problema: nosotros somos imperfectos, y Dios no puede permitir que personas pecaminosas entren al cielo porque entonces también estaría lleno de pecado.

Romanos 3:20 (NTV) dice: “Pues nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda. La ley sencillamente nos muestra lo pecadores que somos”.

Las únicas personas que piensan que pueden cumplir las leyes de Dios son aquellas que no las conocen, porque las leyes de Dios son perfectas y ninguno de nosotros es perfecto. No podemos ser rectos por nuestra cuenta. Así que Dios tuvo que idear un plan.

  • Dios envió a Jesús a pagar por nuestros pecados para que pudiéramos ser declarados justos. Cuando infringes las leyes del hombre, pagas la pena del hombre. Cuando infringes las leyes de Dios, pagas la pena de Dios, que es la eternidad en el infierno. Alguien tiene que pagar por todas las cosas que has hecho en la vida, que han lastimado a otras personas, a ti mismo y a Dios. Dios dijo: “Enviaré a mi Hijo, Jesús, a pagar la multa. Él tomará tu lugar para que no tengas que ir al infierno. Así puedes estar conmigo para siempre”.

¿Entiendes por qué el Evangelio se llama Buenas Nuevas? Significa que todo lo que has hecho o harás mal en la vida ya ha sido pagado por Jesucristo en la cruz. Eres hecho justo ante Dios.

Dios nos salvó, no por las acciones justas que nosotros habíamos hecho, sino por Su misericordia” (Tito 3:5 NTV).

  • Tenemos que aceptar por fe lo que Dios hizo por nosotros. Para ser hechos justos ante Dios, solo cree y acepta por fe que lo que Jesús hizo en la cruz, pagó por tus pecados. Entonces, eres parte de la familia de Dios. Puedes vivir como Él quiere que vivas ahora y luego ir al cielo en la eternidad. Eso es justicia.

Romanos 10:9-10 (NTV) dice: “Si declaras abiertamente que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. Pues es por creer en tu corazón que eres declarado justo a los ojos de Dios y es por declarar abiertamente tu fe que eres salvo”.

Si no estás seguro de ir al cielo cuando mueras, puedes hacer la siguiente oración: “Dios mío, gracias por haberme hecho, sé que tienes un plan y un propósito para mi vida y que me hiciste para conocerte. Gracias por la decisión que me has dado de aceptar o rechazar tu oferta de salvación. Hoy humildemente te pido que me salves, no por lo que he hecho, sino por lo que Jesucristo hizo por mí. No lo entiendo todo, pero quiero confiar en tu Hijo. Dios, quiero conocerte. Quiero aprender a amarte. Quiero tener hambre y sed de justicia el resto de mi vida. Pongo mi confianza en tu gracia y en tu perdón. Quiero que seas el Señor de mi vida. Amén”.

Dios ofrece el don del perdón por medio de Jesucristo a todos, sin importar quiénes somos, qué hemos hecho o por cuánto tiempo lo hemos hecho.