Mensaje 2019-Nov-24

Si somos capaces de reconocer nuestra necesidad, apartarnos del orgullo y admitir que necesitamos al Salvador, y cuanto quiere ayudarnos, Él nos sacará de ese fondo de lodo donde estamos metidos. Después nos instruirá para que aprendamos a sobrevivir en medio del mundo y a llegar a las mansiones que Él nos tiene preparadas.

Uno de los criminales colgado junto a Jesús en la cruz le suplicó: “Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino” (Lucas 23:42 NVI).

  • Observa que él no le pidió a Jesús que le quitara el dolor, aun cuando estaba pasando una situación insoportable en la cruz. Para entonces, Jesús era famoso por hacer milagros; pero el hombre tampoco le pidió a Jesús que lo salvara de la muerte.

Él dijo: “Jesús, acuérdate de mí”. ¿Por qué? Porque sabía que su más profunda necesidad era la salvación del pecado, no sólo la salvación para entrar en el Cielo. Él creía en Jesús. La Biblia dice: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo” (Hechos 16:31 NTV).

  • Entonces, ¿cómo sabes que eres salvo? ¿Cómo sabes que vas a ir al Cielo cuando te mueras? ¿Cómo puedes estar seguro? ¿Cómo puedes eliminar tus dudas?

La seguridad de tu salvación no se basa en lo que hagas, porque no puedes ganar tu salvación. La seguridad de la salvación no es por tus sentimientos, porque los sentimientos van y vienen.

¿Cuál es tu seguridad de la salvación? La promesa de la Palabra de Dios. Si Dios lo dice, eso es, porque Dios no puede mentir. Puedes confiar en la promesa de la Palabra de Dios. Puedes descansar en ella.

Jesús le respondió al criminal que estaba en la cruz: “Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43b NTV). Tu seguridad de salvación es la misma: la promesa de Dios es que estarás en el Cielo con Él un día, si crees con fe y lo aceptas como el  Señor de tu vida.

¡Puedes confiar en la Biblia y en las promesas de Dios, porque en ellas encuentras el plan de salvación de Dios para la humanidad!