Mensaje 2021-Nov-23

Serie: Atención a la tercera edad

La discriminación por la edad

Discriminación por edad” se entiende como un prejuicio arbitrario contra un determinado grupo de personas por su edad. Aunque este concepto se puede aplicar a cualquier grupo de edad, la discriminación generalmente se dirige a las personas de edad más avanzada. Esta discriminación puede restringir las opciones de trabajo, la posibilidad de acceder a la asistencia médica y la forma como se atienden las opiniones e ideas de las personas.

La discriminación por motivos de edad es una expresión moderna que no se encuentra en la Biblia, no obstante, las Escrituras tienen mucho que decir al respecto:

  1. La Palabra de Dios condena cualquier tipo de discriminación, especialmente entre los seguidores de Jesús. Por eso, el Señor dice que los más grandes mandamientos son amar a Dios con todo nuestro corazón y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Marcos 12:30-31); que todos somos iguales a los ojos de Dios y que todos merecemos el mismo respeto (Gálatas 3:27-28).
  2. La Biblia enseña que las personas mayores deben ser tenidas en alta estima. Su edad se ve como algo que los distingue por la sabiduría que han acumulado a lo largo de los años.
  3. Dios no permite que se falte al respeto a las personas mayores, independientemente de su edad o de las facultades que aún posean (Levítico 19:32). Además, el respeto a los de la tercera edad es concordante con el respeto al propio Señor. Así se especifica a lo largo de las Escrituras, como en Proverbios 1:8; 16:31; 20:29 y 23:22, en los mandamientos de Éxodo 20 y Deuteronomio 5 y en la primera carta a Timoteo capítulo 5.
  4. Es importante recordar que Dios mismo “no hace acepción de personas” (Hechos 10:34; Romanos 2:11).
  5. Tampoco debemos olvidar el cuidado a los ancianos que pide el apóstol Pablo en 1 Timoteo 5:4,8 y el ejemplo de cuidado y respeto que siempre mantuvo Jesús por su madre (Juan 19:26-27).

La discriminación por la edad es contraria a los mandatos de Dios. A pesar de que puede aumentar en el mundo a medida que se valoran la belleza, la juventud y la vanidad, nosotros podemos luchar contra ella y ser un ejemplo con nuestro propio respeto y cuidado por las personas de cualquier edad y especialmente por las personas mayores.

Dios dice que llegar a viejo es una honra y que las canas son la corona que se gana por ser honrado.