Mensaje 2019-Nov-23

No seamos tan escasos de sentido común como para hacer preparativos para todo y, sin embargo, fallar en hacerlos para el viaje a la eternidad.

Cuando el criminal que estaba colgado junto a Jesús en la cruz le pidió que lo recordara, Jesús le respondió: “Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43 NTV). Con su respuesta, Jesús también nos dio cuatro características de la salvación en las que podemos confiar y creer:

  • Primero, Él dijo “hoy”. Eso significa que la salvación es inmediata: en el momento en que pides a Jesucristo que te salve, esto se hace. Cuando mueres, vas directamente a la presencia de Dios o estarás separado de Dios.
  • Segundo, la salvación es cierta. Él dijo: “hoy estarás”, no dijo, “podrías”, “espero”, “déjame pensar”. Cuando Dios dice, “estarás“, es porque estarás. Cuando aceptas a Cristo, puedes estar seguro de tu salvación.
  • Tercero, la salvación es una relación. Él dijo, “hoy estarás conmigo”: La salvación no es una religión. No son reglas o regulaciones o rituales. La salvación es una relación. Esa relación no se empieza cuando llegas al Cielo. Comienza aquí en la Tierra. Jesucristo quiere ser tu mejor amigo, y Él quiere hablar contigo todo el tiempo. ¡Dios te hizo para que tengas una relación con Él!
  • Cuarto, Jesús dijo: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”. El cielo es un lugar real, y es para siempre: había dos criminales crucificados con Jesús, uno a cada lado. Jesús les dio la alternativa de la salvación a uno de ellos, y Él hoy te da la misma alternativa. Él no te va a forzar a que lo ames. No va a forzarte a confiar en Él, y no te va a obligar a aceptar el Cielo. Hay dos respuestas. Uno de esos criminales rechazó a Jesús, y el otro se volvió en fe hacia Él. Tú puedes tomar la misma alternativa.

El apóstol Pablo en Romanos dice: “Todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo” (Romanos 10:13 NTV). Si estás preparado para invocar el nombre del Señor y tú reconoces estas verdades acerca de la salvación, entonces decide la situación de tu destino eterno de una vez y para siempre. “El momento preciso es ahora. Hoy es el día de salvación” (2 Corintios 6:2b NTV).

¡La salvación solo es por Cristo y Su obra en la cruz por ti!