Mensaje 2021-Nov-22

Serie: Atención a la tercera edad

El ejemplo de Jesús

Esta fue una manifestación de que Jesús era el Hijo de Dios. Sin embargo, a pesar de dar a entender que conocía a su verdadero Padre, Jesús no rechazaba a sus padres terrenales. Volvió a Nazaret con María y José y vivió bajo su autoridad hasta que se dedicó al encargo que Dios le había entregado.

Jesús, durante su estadía en la tierra, nos dio ejemplo de comportamiento como hijo. Si el Hijo de Dios, Jesucristo, obedeció a sus padres humanos, ¡cuánto más nosotros debiéramos honrar a nuestros padres terrenales!

  1. Honró y respetó a sus padres José y María. Jesús, aun siendo Dios, obedeció, honró y se sujetó a sus padres terrenales, aceptando la autoridad de ellos (Lucas 2:51) en todo momento.
  2. Se sujetó al Padre. Jesús también se sujetó y obedeció a su Padre celestial en todo y en todo momento. A menudo se dirigía en oración a Él y vivía atento a Su dirección en medio de cualquier situación. Jesús buscaba siempre honrar y obedecer al Padre (Juan 6:37-38).

Aun sabiendo que enfrentaría una muerte tremendamente dolorosa y humillante, Jesús se sometió por amor a la voluntad de Dios y por amor a cada uno de nosotros. En completa obediencia, honró a Dios Padre y reconoció Su autoridad (Mateo 26:29).

  1. Cuidó a María hasta el último momento: Jesús honró a su madre terrenal pensando en su bienestar aun en medio del inmenso dolor que estaba soportando en la cruz del Calvario. No la dejó desamparada, sino que le encomendó el cuidado de María a Juan, su discípulo amado (Juan 19.26-27).

Jesús demostró su obediencia y sujeción a Dios, mediante la obediencia y la sujeción a José y María. Aprendamos de Jesús. Honremos siempre a nuestro Padre Dios y a nuestros padres terrenales. Jesús llevó una vida sin tacha; ¡bienaventurados los que sigamos Su ejemplo!