Mensaje 2019-Nov-22

La señal S.O.S. que en inglés significa “Save our souls” (salvad nuestras almas) es una señal internacional que usan las embarcaciones de todo el mundo cuando se encuentran en el peligro inminente de hundirse. Los barcos de cualquier bandera que reciben esa señal ubican el barco en peligro y acuden rápidamente en su ayuda.

La vida es como un mar tempestuoso. El hombre se halla en peligro inminente de perderse por causa de sus pecados. Cuando lanza su llamada de auxilio, Dios le extiende su mano salvadora en Cristo Jesús, y le rescata. El Señor Jesucristo es nuestro salvavidas eficaz.

  • Hay una increíble contradicción en la gracia de Dios. Es absolutamente gratis para todos los que vienen a Jesús con fe. Sin embargo, es el regalo más costoso que recibirás en tu vida: Tu salvación costó la vida del hijo de Dios.

Entonces, en vista de lo que Jesús ha hecho por nosotros, ¿cómo deberíamos responder? Debemos ser agradecidos. Una manera en que podemos mostrar gratitud a Dios es haciendo que nuestra vida cuente.

Realmente no puedes comprender la gracia de Dios y el precio que Él pagó para que esté disponible para ti viviendo de la forma que quieres vivir, ignorando los mandamientos de Jesús, o perdiendo tu vida en cosas que no importan. La Biblia lo dice de esta manera: “Cuando Dios los salvó, en realidad los compró, y el precio que pagó por ustedes fue muy alto. Por eso deben dedicar su cuerpo a honrar y agradar a Dios” (1 Corintios 6:20 TLA).

Después del intento de asesinato fallido al presidente Ronald Reagan, él dijo, “Tengo una nueva sensación de haber sido salvado para un propósito y que todo mi tiempo le pertenece a Él después de esto”.

  • Todos nosotros debemos tener ese mismo sentido de propósito. Debido a que Jesús pagó en la cruz, fuimos salvados por una razón: para hacer una diferencia con nuestras vidas. Jesús no murió en la cruz para que nosotros vivamos de cualquier manera que nos guste. Nos creó con un propósito y nos redimió por un propósito, también. Él quiere que cumplamos ese propósito.

La Biblia dice: “Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas” (1 Pedro 4:10 NVI). Has recibido dones espirituales, habilidades, educación y relaciones por una razón: para ayudar a otras personas y contarles acerca de Jesús.

¡Dios nos hizo para un propósito, y Él nos redimió para un propósito también!