Mensaje 2019-Nov-20

Ambos colores (la grana y el rojo) representan la culpabilidad de quienes tenían las manos “llenas de sangre” (Isaías 1:15), y esta imagen alude a iniquidad y perversidad extremas. La nieve y la lana son sustancias blancas por naturaleza y en consecuencia representan todo lo que es limpio y libre de culpa gracias a que se ha quitado toda mancha de sangre.

Dios puede quitar la mancha del pecado de nuestra vida tal y como lo prometió a los israelitas. No tenemos que ir por la vida manchados para siempre. La Palabra de Dios nos asegura que si estamos dispuestos y somos obedientes, Cristo nos perdonará y arrancará nuestras manchas más indelebles (Salmo 51:1–7); no obstante, es oportuno considerar que el perdón no es incondicional, viene a través del arrepentimiento.

A través de este mensaje conocemos el corazón perdonador de nuestro Dios mediante su llamado.

  • Dios requiere de mensajeros. Personas dispuestas que dispongan su vida al servicio de Su obra salvadora.
  • Dios llama a la humanidad. Siendo Todopoderoso, no se impone; llama a personas a través de siervos fieles a una cita de paz y reconciliación (Isaías 1:18a).
  • Dios toma la Iniciativa. Siempre ha tomado la iniciativa a la hora de perdonar (Isaías 1:18b).
  • Dios nos crea en santidad. El Señor nos imparte su naturaleza; quiere volvernos a ese estado mediante su amor (Isaías 1:18c).

Somos beneficiados del amor de Dios y hemos de compartir esta gran noticia al mundo necesitado. Existimos y vivimos para anunciar el gran amor de nuestro Dios.