Mensaje 2021-Nov-2

Serie: Cuidado de la niñez

Jesús y los niños

Jesús dijo que todos debemos creer en Él con la fe y confianza que los niños tienen. Esto no significa que debemos ser niños inmaduros, sino que debemos confiar en Dios con las actitudes de aceptación y confianza de un niño.

Jesús reconoció el valor de los niños y los puso como ejemplo de cómo debemos recibir el reino de Dios en nuestros corazones: con mucho gozo, valorándolo como el tesoro más preciado que jamás podremos recibir. ¿Por qué para Jesús son importantes los niños?

  1. Los niños son ejemplos de humildad: Jesús les enseñó a los discípulos que es necesario ser humilde como un niño para entrar al reino de los cielos y ser grande allí.

Somos humildes cuando reconocemos nuestras limitaciones y debilidades. De los niños necesitamos aprender a pedirle ayuda a Dios y a los demás, sin avergonzarnos o sentir que hemos fallado. También debemos aprender a pedir perdón sin guardar rencor y luego seguir adelante con la ayuda y dirección de Dios.

  1. Cuando recibimos a un niño estamos recibiendo a Jesús: El Señor no vino a la tierra a imponer mano dura, sino a ver el mucho valor que hay en todo el ciclo de vida de los seres humanos, identificándose especialmente con el corazón sencillo y abierto de los niños.

Jesús veía en los niños que lo rodeaban características suyas como la humildad y la sinceridad. Él tomaba de su tiempo para abrazar a los niños, los reconocía como personas valiosas y no solo como algo que se debía tolerar, como era costumbre en aquel tiempo.

De la misma forma como lo hacía Jesús, nosotros debemos valorar a los niños que Dios pone en nuestro camino, no solo a nuestros hijos, sino a todos los niños que nos rodean. Abramos nuestros brazos y nuestros corazones, y aprendamos a apreciar a cada uno de ellos.

No permitamos que nuestro orgullo nos aparte de todas las bendiciones que Dios nos quiere dar. ¡Aprendamos de los niños y seamos humildes!