Mensaje 2021-Nov-19

Serie: Atención a la tercera edad

¿Cómo honrar a nuestros padres?

Cuando meditamos en este versículo, podemos, tal vez, pensar que está dirigido a los niños. Sin embargo, en él no se menciona una edad, sino la relación entre padres e hijos. La forma en que un niño honra a sus padres es por medio del respeto y la obediencia, lo cual no debe ser diferente en los adultos.

Los niños nacen vulnerables y dependientes de sus padres, quienes deben suplir todas sus necesidades; mientras que en la tercera edad, los padres son los necesitados, y los hijos adultos son quienes deben cuidarlos y apoyarlos en todo. ¿Cómo, entonces, podemos honrarlos?

  1. Siendo agradecidos por lo que hicieron por nosotros cuando niños y dependíamos totalmente de ellos. Para ser agradecidos, se requiere que los perdonemos por sus faltas y por las heridas que pudieron causarnos. Incluso sus errores pueden ser usados para nuestro bien cuando buscamos el propósito de Dios en ellos.
  2. Dedicándoles tiempo. Mientras sea posible, es importante pasar tiempo con ellos, cultivar la relación hijo-padre, conversar sobre los asuntos que les preocupan. La forma en la que hablamos, también es importante; debemos respetarlos con nuestras palabras y con nuestras expresiones faciales y corporales.
  3. Animándolos. Con la edad, cambia la forma de pensar y se desarrollan algunas inseguridades. Con el retiro, los padres tienen más tiempo para reflexionar; comienzan a perder a familiares y amigos; y su memoria, sus habilidades y sus fuerzas empiezan a disminuir. Este es el momento de resaltar sus puntos fuertes y lo que hicieron y siguen haciendo bien. Elogiarlos, no solamente en privado, sino también en público, y ayudarles a sentirse amados.
  4. Pidiéndoles consejo. Siempre necesitamos el consejo de nuestros padres (Proverbios 1:8-9). Ellos nos conocen bien, identifican nuestros puntos débiles y nuestras fortalezas, y normalmente nos sorprenden con sus respuestas.

Dios los eligió para ser nuestros padres, y nosotros honramos a Dios al honrarlos a ellos. Nosotros podemos ser las personas que Dios utiliza para demostrar Su cuidado por ellos. Honrar a nuestros padres demuestra nuestro respeto y confianza en la soberanía de Dios en haberlos elegido para nosotros.