Mensaje 2019-Nov-17

Como precursor de Jesús, Juan debía dar testimonio de Él como Mesías e Hijo de Dios. Con el ministerio de Juan, el período de cuatrocientos años de “silencio”, entre el final del AT y el comienzo del NT, durante el cual Dios no dio revelación nueva, llegó a su fin. Mientras que Juan el Bautista fue el agente de la creencia, Jesucristo es el objeto de la fe. Aunque la persona y el ministerio de Juan tuvieron importancia vital (Mateo 11:11), él se limitó a ser el precursor que anunció la venida del Mesías.

De acuerdo con lo anterior, la manifestación de Dios en la vida de un ser humano es transformadora. ¿El instrumento más veraz en la predicación, es el testimonio? ¿Cómo compartir mi testimonio?:

  • ¿Cómo era mi vida sin Jesús? Juan era un hombre común y corriente, Dios llama gente ordinaria para hacer su Obra extraordinaria.
  • Eventos que me guiaron a Jesús: Alguien se acercó a nosotros, nos dio una voz de aliento, para luego acercarnos a Jesús, recibir sanidad y liberación, y para que el Espíritu Santo nos dé de Su poder.
  • Evidencias de Cambio. ¿Quién soy ahora? El testimonio es dar evidencias, obtener pruebas acerca de algo. Hay muchos ejemplos de cómo Jesús se presenta con sus hijos. Todo cobra sentido cuando nos encontramos con el Señor.

Somos especiales para Dios; nos engrandecemos no por nuestra vida pasada o nuestras hazañas, sino por la Obra de Jesús en nuestros corazones. ¡No somos los mismos, después de conocerle!