Mensaje 2021-Nov-14

Serie: La estructura bíblica de la familia

La importancia de la unidad familiar

Somos el único ser de la creación que tiene cuerpo, alma y espíritu, lo cual nos da la capacidad de tener una relación de amistad con Dios, quien es la fuente de amor y sabiduría.

Los seres humanos fuimos creados a la imagen de Dios y tenemos un propósito asignado por Él. Somos llamados a contribuir en el lugar donde estamos, en la familia a la cual pertenecemos. Sigamos considerando otros aspectos importantes de la familia:

  1. Se debe luchar por la unidad. Debemos trabajar activamente en la unidad familiar, pasar tiempo juntos no solo en casa sino en todos aquellos lugares y momentos que compartamos. La familia debe tener metas y sueños comunes y celebrar cuando estos se obtienen. Glorificamos a Dios cuando nos esforzamos en mantener la paz y la armonía en nuestra familia.
  2. Dentro de la familia debemos cuidar y proveer para los nuestros. Es importante estar atentos ante las necesidades de nuestros familiares y ayudarles en todo lo que esté a nuestro alcance (1 Timoteo 5:8). La base de nuestra conducta es el amor incondicional y sacrificial, ese amor que Dios tuvo por nosotros al enviar a Su Hijo Jesús a morir en nuestro lugar.
  3. Los hijos deben actuar con sabiduría. Los hijos deben traer gozo al corazón de sus padres, no tener conflictos innecesarios con ellos, honrarlos y bendecirlos con sus palabras y acciones. Se deberán aferrar a Dios, como fuente de sabiduría, y tomar decisiones que le agraden a Él y que bendigan a sus padres.
  4. Enseñar el buen camino. Los padres deben destinar el tiempo necesario para hablar con sus hijos, enseñarles a tomar buenas decisiones y a andar por el buen camino; explicándoles lo que esperan de ellos y por qué les conviene obedecer.

Por su parte, los hijos deben escuchar a sus padres cuando los corrigen y aprender a tomar decisiones que les ayuden a crecer como personas de bien. Con el tiempo recordarán los consejos de sus padres y estarán agradecidos con ellos.

La vida en familia debe estar gobernada por las indicaciones que Dios ha dejado en Su Palabra; y cada uno de sus miembros debe procurar desempeñar el rol que le corresponde con lealtad, responsabilidad y compromiso.

Dios nos ha dejado todas las instrucciones para que nuestra conducta en la familia esté en concordancia con el rol que nos corresponde.