Mensaje 2020-Nov-13

Discernir con base en la Palabra

El apóstol Juan nos exhorta a que analicemos profundamente los mensajes para comprobar si proceden realmente de Dios y son inspirados por Él. No debemos creer todo lo que escuchamos solo porque alguien diga que se trata del mensaje iluminado de Dios. Hay muchas formas de probar a los “emisarios” para descubrir si sus palabras vienen realmente de Dios. La mejor manera es confrontar su mensaje con lo que Dios dice en Su Palabra. Para ello, es fundamental conocer muy bien lo que Dios dice.

Otras verificaciones tienen que ver con su compromiso dentro del cuerpo de Cristo, que es la iglesia, o su forma de vida, o el fruto de su ministerio. Sin embargo, el apóstol Juan dice que la mejor de las pruebas es identificar lo que enseñan acerca de Cristo, de su obra en la cruz y del mensaje central del evangelio; es decir, verificar si en realidad exponen la verdad de Dios. En este sentido, es importante tener en cuenta:

  1. Los cristianos que están bien familiarizados con las Escrituras pueden discernir, en humilde dependencia de la enseñanza divina, a los que predican doctrinas conforme a los apóstoles y aquellos que las contradicen. Debemos tener fe pero no debemos ser crédulos.
  2. Algunas personas creen todo lo que leen o escuchan. Desafortunadamente, muchos conceptos que se imprimen o se enseñan no son verdaderos. Es recomendable verificar cada mensaje que se escucha, a pesar de que la persona que lo diga afirme que es de Dios. Si el mensaje es realmente de Dios, será compatible con las enseñanzas de Jesús.
  3. Los falsos maestros hablan al mundo conforme a sus conceptos y gustos, como para no ofender a los hombres carnales. El mundo los aprueba, progresan rápido y tienen muchos seguidores como ellos; el mundo amará a los suyos y los suyos le amarán.

Debemos tener claro que la suma de la doctrina revelada está en las enseñanzas referidas a Jesucristo, Su persona y Su obra.