Mensaje 2022-May-8

Serie: Costumbres Éticas (DECIR LA VERDAD)

Decir la verdad debe ser un hábito de todo cristiano

En el proceso de decir siempre la verdad, se pueden presentar algunos aspectos que nos impiden mantener este hábito. Veamos algunos otros de estos obstáculos:

  • Temor: “La verdad me puede causar pérdidas”.
  • Rumores: “Esto es lo que me dijeron”.

Todo cristiano sabe que decir la verdad es una disciplina que le mantiene cerca de Dios; por lo tanto, es imperioso adquirir este hábito, para lo cual es importante considerar algunas indicaciones adicionales:

  1. Confronte lo que no es verdad. Manténgase firme en la verdad. Si se dice algo que no es correcto, es su responsabilidad dar la información correcta. Si callamos nos hacemos responsables de evadir la verdad.
  2. Algunas verdades necesitan ser compartidas en el momento correcto. Nunca comparta la verdad para hacer quedar mal a alguien. Sea sensible y escoja el momento apropiado para comunicar asuntos delicados aunque estos sean ciertos.
  3. Para comunicar la verdad, use el tono de voz y el lenguaje corporal adecuado. El tono de voz y el lenguaje corporal tienen, a veces, mayor fuerza que las palabras mismas. Pueden hacer que la persona se disponga a escuchar la verdad o se oponga y no esté dispuesta a aceptar la verdad.
  4. Si usted ha mentido, confiéselo y diga lo correcto. Esto puede llegar a ser muy difícil, pero es lo que se debe hacer. Dios puede usar su confesión para reforzar su credibilidad e influencia.
  5. Rechace decir la verdad a medias. Un leve desvío de la verdad puede afectar negativamente su carácter y su testimonio. Los pequeños desvíos suelen causar severas complicaciones, pueden poner en peligro la verdad que tanto deseamos sostener.

El Señor nos llama a que delante de Él seamos irreprensibles (Deuteronomio 18:13); sin embargo, hay momentos en los cuales podemos fallar y estar equivocados. Cuando esto suceda, es importante confesar la falta y solicitar a Dios el debido perdón. Una sincera confesión puede causar un buen impacto y ofrecer un gran testimonio para aquellos que no son cristianos.

Desarrollar el hábito de decir la verdad es un gran paso en el proceso de acercarnos más a Dios.