Mensaje 2022-May-7

Serie: Costumbres Éticas (DECIR LA VERDAD)

Desarrollando el hábito de decir la verdad

Jesús nos muestra continuamente que es el verdadero Dios y que encarna la verdad, y nos enseña a decir siempre la verdad. Aunque entendemos perfectamente esta instrucción, se pueden presentar algunos obstáculos que nos impiden mantener la disciplina de decir la verdad:

  • Adulación: “Te ves muy bien” (cuando en realidad no cree lo que está diciendo).
  • Conveniencia: “La verdad me hace responsable”.
  • Cobardía: “No quiero involucrarme en eso”.

Teniendo en cuenta que la mentira nos aleja de Dios, es imprescindible para todo cristiano desarrollar el hábito de siempre decir la verdad. A continuación algunas indicaciones que favorecen este objetivo:

  1. Prometa vivir y decir siempre la verdad, cueste lo que cueste. Permita que esta convicción defina su vida y manténgase unido a la verdad en todo tiempo, aun cuando vaya en contra de lo que se considere políticamente correcto. La verdad frecuentemente contradice los prejuicios sociales.
  2. Confiese inmediatamente a Dios cualquier deseo de engañar o mentir. Trate de inmediato con cualquier desvío de la verdad. Permitir algo incorrecto en nuestra vida puede afectar toda nuestra perspectiva.
  3. Evite cualquier forma de mentira. Hay muchas formas de mentir. Podemos mentir exagerando, haciendo falsos halagos, callando cuando deberíamos hablar, cayendo en el fraude o la hipocresía. Una mentira es una mentira, no importa el modo en que ocurra.
  4. Usted no está obligado a decir todo lo que sabe. Hay ciertas verdades que es necesario callar. Necesitamos la sabiduría de Dios para saber qué decir y qué callar. Que algo sea cierto no implica que deba ser necesariamente comunicado a otros.
  5. Conozca el poder de la libertad generado por el hábito de decir la verdad. La verdad y la libertad están vitalmente relacionadas. La libertad sólo se consigue como resultado de abrazar la verdad. Si hablamos y actuamos según la verdad, Jesús nos ha prometido el poder que produce la libertad.

Cuando nos demos cuenta de que hemos mentido o hemos dicho o hecho algo incorrecto, debemos buscar el perdón de Dios y el compromiso con la verdad. No sólo es fundamental decir la verdad, sino también vivir de manera consistente con ella.