Mensaje 2022-May-3

Serie: Costumbres Éticas (DECIR LA VERDAD)

Jesús es la verdad

¿Cómo puede ser posible que Jesús sea el camino hacia Dios? Tan pronto como el ser humano desobedeció a Dios, Él comenzó a definir el plan para nuestro perdón. Tomó la iniciativa y decidió venir a la tierra a ser el sacrificio perfecto.

Con esta poderosa afirmación, Jesús estaba animando a sus discípulos a cambiar la perspectiva de lo temporal a lo eterno. Nosotros también debemos cambiar el enfoque de nuestra vida temporal hacia una mirada perdurable, porque:

  1. En Jesús está revelada la verdad sobre cómo es Dios Padre. En los evangelios encontramos la gran manifestación del amor de Dios por toda la humanidad, su interés por nuestro bienestar físico y sobre todo, nuestro bienestar espiritual. El ministerio de Jesús consistió en predicar las buenas nuevas de salvación, la sanidad de los enfermos, la liberación de los endemoniados, la resurrección de los muertos, la consolación de los afligidos; y todos esos hechos revelan claramente la verdad sobre el corazón de Dios y Su gran amor por nosotros.
  2. Conocer el gran amor de Dios debe llenar nuestros corazones de gratitud y satisfacción. El sentirnos amados de una forma tan evidente, tan real y tan completa, nos libera; nos hace libres y nos guía para vivir la vida que Dios desea que vivamos. Asumimos los desafíos diarios porque sabemos que el Todopoderoso nunca nos deja solos, contamos con Su ayuda y tenemos la confianza de Su fidelidad y presencia en medio de toda situación.
  3. En Jesús encontramos la verdad y la vida, con claros propósitos para nuestros años sobre la tierra y también para lo que nos espera en la eternidad.

Con Su vida el Señor Jesucristo nos mostró cómo vivir, qué prioridades tener, cómo proceder correctamente. Con Su muerte y Su resurrección Él venció el poder de la muerte; gracias a Él tenemos acceso a la vida que Dios había deseado para nosotros desde el principio: una vida de comunión con Él, disfrutando, por siempre, de Su viva presencia.

Para recibir el respaldo y la ayuda de Dios, primero debemos tener una vida de comunión con Él, conociéndole y honrándole en todo.