Mensaje 2020-May-24

La experiencia motiva

Hoy se habla mucho de experiencia, pero esta palabra tiene muchos sentidos y aplicaciones. El vocablo cubre un amplio espectro de significados, pero básicamente denota todo evento profundamente vivenciado en la conducta humana. Es una forma de conocimiento personal. La experiencia es el conocimiento directo que una persona logra por haber realizado, vivido, sentido o sufrido algo ella misma. Es un conocimiento obtenido de manera individual, no es transferible o enseñado.

La experiencia es como una travesía que hacemos, en diferentes ocasiones y bajo ciertas circunstancias. Al compartirla con otros podemos:

  1. Dar esperanza: cuando la vida puede hablar más que nuestras palabras, las crisis que hemos podido superar con la ayuda de Dios y la paz que reflejamos en medio de ellas, influirá positivamente a aquellos que creen que no hay nada que hacer. El Señor nos ha dicho que en el mundo tendremos aflicción, pero que Él ya ha vencido al mundo y por lo tanto, podemos confiar plenamente en Él (Juan 16:33).
  2. Dar confianza: cuando vivimos confiados en el Señor es más fácil transmitir genuinamente lo que experimentamos en Él. Sin importar las vivencias que hayamos experimentado y las dificultades que hayamos enfrentado podemos orar afirmando con toda seguridad que “en el tiempo de la angustia, Dios estará con nosotros” (Salmo 91:1-4), y cuando eso lo transmitimos a otras personas, daremos confianza.
  3. Ayudar a romper barreras: si lo hacemos en el tiempo de Dios, inspiramos a quienes nos rodean a que muestren una actitud decidida frente a las dificultades. En Dios hemos de colocar nuestra esperanza, confiar en Él con todas nuestras fuerzas y con certeza descansar en Sus promesas (Salmos 130:5).

¡Dios tiene una nueva experiencia para darnos cada día!