Mensaje 2020-May-23

Tomando sabias decisiones (2)

¿En quién nos apoyamos a la hora de afrontar situaciones angustiosas, tomar decisiones importantes o enfrentar las tentaciones? ¿Confiamos solo en nosotros mismos, o depositamos nuestras cargas en Dios?

Confiar en el Señor con todo nuestro corazón” implica hacer las cosas a Su manera, según Su voluntad; por eso, nos corresponde estar preparados para enfrentar diversas situaciones. Así que:

  1. Es esencial calcular el costo. Cada decisión tiene un precio; nos costará tiempo, dinero, energía, reputación, talentos y recursos. Sin embargo, no es sensato apresurarse a tomar una decisión sin antes haber considerado con cuidado las implicaciones; es más importante tomar una decisión sabía que una decisión apresurada. La Biblia resalta esto de la siguiente manera: “Es peligroso prometerle algo al Señor antes de considerar el costo” (Proverbios 20:25 NBV).
  2. Es oportuno prepararse para los problemas: En fe, esperemos siempre lo mejor; esperemos que Dios trabaje en nuestra vida y haga de nosotros las personas que Él tiene planeado; no obstante, es necesario que nos preparemos para analizar y enfrentar los problemas que vamos a tener en el proceso de tomar cada decisión.

Tengamos en cuenta que “El prudente ve el peligro y lo evita; el insensato sigue adelante y sufre las consecuencias” (Proverbios 22:3 NVI).

  1. Es imprescindible enfrentar los miedos: El perfeccionismo paraliza el potencial y nos lleva a cometer errores o nos produce miedo al fracaso. Es conveniente recordar que Dios siempre ha usado personas imperfectas en situaciones imperfectas para hacer Su voluntad. Confiemos en Dios y comencemos a movernos a pesar de los problemas, miedos y dudas; recordemos lo que la Biblia dice: “El que espera condiciones perfectas, nunca obtendrá nada” (Eclesiastés 11:4 NBV).

¡En toda decisión enfrentaremos inconvenientes, miedos y dudas, pero confiemos en el Señor, pues en Él hallaremos toda respuesta!