Mensaje 2020-May-22

Tomando sabias decisiones

Dios le encargó a Moisés el sueño de sacar a los hijos de Israel de 400 años de esclavitud; pero con este objetivo en mente, Moisés tuvo que tomar la decisión de confrontar a Faraón. Dios le dio a Noé el sueño de salvar al mundo del diluvio, pero Noé tuvo que tomar la decisión de construir el arca. Dios le dio a Abraham el sueño de construir una nueva nación, pero Abraham tuvo que tomar la decisión de dejar todo lo que tenía y salir a lo desconocido.

Al igual que estos hombres, nunca realizarás el sueño de Dios para tu vida hasta que llegues al momento crucial de toma de decisiones y salgas con fe.

  1. Ora por guía sobrenatural: Antes de hacer cualquier otra cosa, obtén la perspectiva de Dios sobre el tema. “El hombre que usa la sabiduría de Dios estará a salvo” (Proverbios 28:26). Ten en cuenta que toda decisión influye en las personas que están en tu entorno, y para que esta influencia sea la adecuada, solo Dios te puede guiar a tomar las mejores decisiones.
  2. Analiza los hechos: No hay contradicción entre fe y hecho. Descubre todo lo que puedas antes de tomar la decisión apropiada; no olvides que todos los que son prudentes actúan con inteligencia. La Biblia dice en Proverbios 13:16: “Los prudentes actúan con sigilo y conocimiento”. Las mejores decisiones son aquellas que se toman con prudencia, analizando las implicaciones que puedan tener en tu vida y en la vida de los demás.
  3. Pide consejo: Habla con alguien que haya tomado una decisión similar y con amigos que conozcan tus fortalezas y tus debilidades. El Señor te recuerda que “Mientras más buenos consejos recibas, más probabilidades tendrás de ganar” (Proverbios 24:6b). Las personas cercanas y realmente confiables siempre te pueden orientar, con su conocimiento y su experiencia, a tomar decisiones oportunas y convenientes.

¡Toda decisión tomada en favor de otros y bajo la dirección de Dios, dará buenos resultados!