Mensaje 2020-May-13

Servicio con significado

En el mundo antiguo, el administrador era muy importante. Tenía en sus manos los bienes de su amo. Había dos clases de administradores: El dispensator, responsable de todos los asuntos domésticos de la familia y que se encargaba de distribuir las provisiones de la casa; y el vilicus, que estaba a cargo de todos los negocios de su amo y actuaba en su representación con sus arrendatarios. El mayordomo sabía muy bien que ninguna de esas cosas sobre las que ejercía control le pertenecía; todas pertenecían a su amo. Y de todo lo que hacía tenía que dar cuenta a su dueño, cuyos intereses debía servir.

Los cristianos tenemos que considerarnos administradores de Dios y hemos de tener la convicción de que nada de lo que poseemos (bienes materiales o cualidades personales) es nuestro; todo pertenece a Dios y lo dado por Él debemos usarlo para Su servicio, ante Quien siempre somos responsables.

Para que nuestra vida tenga significado, debemos servir con otros y para otros. Este significado no proviene de la posición o el cargo que se desempeñe y mucho menos del monto salarial. El significado viene del servicio, cuando empezamos a pensar más en las otras personas que en nosotros mismos.

  1. Los talentos que nos fueron dados NO son para nuestro propio provecho: Dios nos los dio para el beneficio de los que nos rodean. Fuimos formados para trascender, y logramos esta trascendencia usando nuestros dones, talentos y habilidades para servir a otras personas.
  2. No fuimos creados para servir a Dios de manera individual: Fuimos creados para servir a Dios en equipo. Fuimos creados para servir a Dios en familia, en un pequeño grupo o en la iglesia. Fuimos creados para servir a Dios relacionándonos con los demás.

¡Juntos somos más productivos y trascendentes!