Mensaje 2020-May-11

Todo te saldrá bien

Hoy se piensa que la prosperidad y el éxito provienen de tener poder, contactos personales y un entusiasmo sin límites. Pero Dios nos indica que la estrategia para el éxito va en contravía con los anteriores criterios. El Señor le dijo a Josué, nombrado sucesor de Moisés, que para prosperar debía:

  • Ser fuerte y valiente porque la misión encomendada no era fácil;
  • Obedecer la ley de Dios;
  • Constantemente leer y estudiar la Palabra de Dios.

El encargo de hacer siempre todo conforme a la Ley de Dios y hacer de ella su norma, es como si Dios pusiera en manos de Josué, y hoy en nuestras manos, el libro de la Ley, pidiendo:

  1. Que de día y de noche meditemos en él: la tarea que se nos encomienda es enorme, sin embargo, es necesario disponer el tiempo para meditar en la Palabra de día y de noche.
  2. No podemos permitir que se aparte de nuestra boca; es decir, vivir en consonancia con los preceptos de Dios.
  3. Siempre hacer todo conforme a lo que Dios ha establecido en Su Palabra; aunque Josué era hombre de gran poder y autoridad, debía someterse a lo mandado: (1) Ha de hacer lo que está escrito; (2) ha de hacerlo conforme a lo que está escrito; (3) ha de hacerlo conforme a todo lo que está escrito sin excepción ni reserva; (4) ha de observar el juicio de su conciencia, los signos de la Providencia y las oportunidades de la circunstancia; (5) no se ha de apartar de él (el libro de la Ley), ni en su conducta personal ni en sus actos de gobierno; (6) ha de ser fuerte, valiente y esforzado; (7) al obrar así, sería prosperado en todo.

Para tener éxito, sigamos los consejos que Dios le dio a Josué. Según las normas del mundo, es probable que no se triunfe, pero lo haremos a los ojos del Señor, que tiene estrategias que duran para siempre.

Los que realmente encuentran su deleite en las Escrituras, de verdad serán como árboles plantados junto a corrientes de aguas, siempre lozanos y llenos de fruto. Los que guardan Su Palabra en sus corazones podrán, como buenos hombres, sacar buen tesoro de ellos (Mateo 12:35).

Seguir los principios de honestidad, disciplina, compromiso, cumplimiento, ética y perseverancia, conforme a los mandatos de Dios, nos aseguran la consecución de los objetivos en todas las áreas de nuestras vidas.

No desechemos la instrucción del Señor, porque es lo único que nos garantiza el verdadero éxito.